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jueves, 13 de octubre de 2016

Se está rompiendo la cuerda

Escribo ya metido en el último trimestre de un año terrible para Venezuela: 2016.

Si bien el balance de las sensaciones del año nos invita a olvidarlo pronto, se hace indispensable que aprendamos a reconocer hasta dónde nos pueden llevar cuando le damos todo el poder a una parcialidad capaz de decidir y hacer tantas cosas torcidas a la vez. Pero 2016 no está sólo: 2014 fue malísimo y 2015 fue terrible, sólo que este año hemos corrido el maratón de las catástrofes.

A estas alturas del año, las esperanzas de que 2017 rompa este molde, siguen allí pero aun encerradas y aunque sabemos que podrían liberarse, aun no se pueden oler ni ver. Este año pasará a la historia, sin duda, sólo falta saber si como el año en que la inmensa mayoría del país sentó las bases para ejercer su derecho de cambiar de destino o si como el año en que una dictadura empeñada en que no quedara piedra sobre piedra, hizo sus últimos intentos por someternos.

De acuerdo con la más reciente encuesta pública de Venebarómetro, el gobierno de Maduro se ha convertido en una fábrica de opositores. A finales de 2015, justo antes de que la MUD se hiciera con la mayoría de la Asamblea, menos del 40% se auto-definía como opositor. Al día de hoy, ese porcentaje ha crecido hasta el 54% y eso no quiere decir que el resto del país es chavista porque sólo un 27,5% se define como tal, sino que el restante 19,5% aun se resiste a estar alineado con alguno de los dos polos.

Aun así, el 86,7% de los votantes probables en caso de que se celebre el referendo, revocaría a Maduro y a su gobierno, en contraste, el 12% quiere que siga hasta 2019. Es decir que la decisión de cambiar al gobierno se ha convertido en un anhelo nacional que por primera vez en varias décadas pone de acuerdo en algo trascendental a casi 9 de cada 10 venezolanos.

El líder favorito para un eventual nuevo gobierno que cambie el rumbo del país sigue siendo Leopoldo López. Le acompañan en preferencias, Henrique Capriles y Henry Ramos. Sin cerrar la pregunta, cuando se le pide a la gente que valore los liderazgos políticos más visibles, repiten en las tres primeras posiciones positivas, Capriles, López y Ramos, acompañados por Chávez, Henry Falcón, Aristóbulo, Maduro y Jorge Rodríguez, en orden descendente y con valoraciones negativas. El mayor rechazo lo genera Maduro, reprobado por el 72%.

Tres de cada diez chavistas tampoco quieren a Maduro. De allí que sólo cuente con el apoyo del 20% de la opinión pública (que aun me resulta un porcentaje inmenso para el desastre que ha protagonizado con su gestión). Hace unos días un analista con acceso a fuentes chavistas comentaba que ellos aseguran que dentro de ese 20%, hay un importante porcentaje que está dispuesto a dar la vida para defender a su gobierno y en parte por ello siguen obstaculizando con tanta altivez, cualquier salida que les excluya.

A finales de mes, protagonizaremos el siguiente capítulo del #Referendo2016 y aunque la mayoría de los entendidos piensan que es improbable que tal consulta se realice, su organización y avance continuarán metiendo presión al gobierno y es ésta la única forma de forzar un cambio , que se dará cuando tal presión rompa la unidad chavista (Militares, TSJ y CNE) que hasta ahora sigue sosteniendo al gobierno.

La crisis avanza y se transforma. Se reabrió la frontera con Colombia y momentáneamente, el gobierno se ha olvidado de los "precios justos" para algunos productos básicos importados que están apareciendo en los estantes de los comercios formales (azúcar, granos, pasta, aceite, arroz, etc.), por lo que la escasez le estaría cediendo su puesto a la inflación como principal problema del consumidor. 

El ajuste salarial  decretado en agosto, como siempre inconsulto y desconectado de los involucrados y sus realidades, ha vuelto a disparar una ya agobiante recesión inflacionaria que desde el andén está empujando a cada vez más venezolanos a las vías de una arrolladora e indetenible pobreza. La inseguridad ciudadana, la precariedad de los servicios públicos, la emigración de profesionales y emprendedores y el acoso judicial a la disidencia política terminan de configurar el momento más triste del país en más de medio siglo.

Faltando una fracción de trimestre para que lleguemos al 2017, hay varios contrastes con la fotografía de hace un año. Los gobiernos de Brasil y Argentina, los dos más grandes países de la región, ya no son chavistas y nuestra Asamblea y el 70% del electorado de Venezuela tampoco. Con más frecuencia, el gobierno de Maduro tiene que recurrir a tácticas cada vez menos democráticas para intentar mantener el control por lo que los apoyos internacionales se le están esfumando.

A pesar de que el precio del petróleo no se recupera, Maduro sigue sin ajustar ni un grado el rumbo. Ha estado evadiendo el Referendo y las elecciones regionales de Gobernadores, mientras la economía cae con fuerza por tercer año consecutivo. La inflación no oficial por lo menos duplica a la que se publicó en 2015 por lo que vamos a una híper-inflación “a paso de vencidos” y la escasez de productos básicos de alimentación, salud e higiene ya es un hecho distintivo de esta economía. La pobreza y el descontento crecen cada semana mientras el discurso oficial sigue sin modificar una sola frase.

Más allá del cómo, un repaso de la historia de las últimas décadas nos dice que esta situación ha comenzado a ser insostenible e irreversible y, más temprano que tarde, el cambio ha de llegar impulsado por las diligencias de los venezolanos que tenemos la tarea de reconstruirnos, esperando que sepamos aprovechar las lecciones de otras sociedades que salieron con bien de errores históricos de este misma tonalidad.

El tiempo sigue pasando y el que el desespero y la impotencia de la sociedad siga creciendo ante un pésimo gobierno que parece no tener fin, no significa que la cuerda que lo sostiene no esté a punto de romperse. Todo indica que la elasticidad se está acabando y aunque nunca lo van a reconocer, la cuenta regresiva para ellos, parece estar terminando.  

jueves, 10 de diciembre de 2015

Del 6D al 6D, 17 años después

Quien intente analizar a Venezuela desde lejos y abstrayéndose de sus pintorescas particularidades, podría concluir que el país vive un normal, aunque lento, desgaste de un gobierno en funciones en favor de su oposición. Sin embargo, el PSUV en el gobierno ha abusado de comportarse siempre como retador irreverente en constante campaña, haciendo y deshaciendo con las formas, las prudencias y los riesgos. Hasta hace poco, la revolución de Chávez había gozado de un mayoritario apoyo electoral y emocional por parte de la gran masa esperanzada por la oferta de inclusión incondicional con que era seducida. 

El 6D, una nueva mayoría, harta de pasar diarios esfuerzos innecesarios desde hace demasiado tiempo, podría haber comenzado a caminar hacia el futuro de la mano del retador y por ello le ha estampado una muy precisa bofetada electoral al PSUV, el día en que el único gobierno venezolano de este siglo, cumplía 17 años de poder absoluto.



En las pasadas elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015, la MUD obtuvo el 56,2% de los votos válidos, lo que supone un crecimiento de 12% sobre su propio promedio de las tres elecciones previas y, por su parte, al PSUV lo votaron el 40,8% de los votantes, un retroceso de 11. La MUD logra dos tercios de los diputados y el tercio restante coloca al PSUV en una minoría parlamentaria que le podría relegar al mismo rol de espectador con el que sometió a la MUD en la legislatura 2011-2015.

De esas diez últimas elecciones, Chávez lideraba el PSUV en las siete primeras y la diferencia sobre la MUD promedió 9,6%. En las últimas tres, la era Maduro, el promedio de los resultados de la MUD supera en 1,5% al PSUV. La balanza comienza a inclinarse hacia el otro lado.

Estas cifras parecen mostrar dos fuerzas muy similares aunque la realidad ha sido muy diferente porque el voto popular no ha marcado la distribución del poder con esa misma proporción ya que hasta ahora el PSUV había encontrado siempre la manera de prevalecer y dominar.

Revisando cada tipo de elección se hace notorio un desgaste del chavismo y el crecimiento de la oposición:
  • En las tres últimas Presidenciales, la MUD pasó de 37% en el 2006, a 44% en el 2012 y a 49% en el 2013. Crece 12%. Por su parte, el PSUV pasó de 63% en el 2006, a 55% en el 2012 y a 50% en el 2013. Cae 13%.
  • En las dos últimas legislativas, la MUD crece 9%, desde 47 a 56% y el PSUV decrece 8% desde 48 al 40% del último 6D.  
El 6D del 2015 podría ser el comienzo del fin de una tradición de 17 años. Al menos habrá que esperar el desarrollo de los acontecimientos en el 2016.

Preparando esta analítica de datos, intenté recordar lo sub-periodos que componen esta era de 17 años del chavismo e investigando y recordando las noticias y eventos principales que influyeron en cada elección, terminé haciendo mi propio resumen de los principales acontecimientos entre estos dos 6D. Si gustas, a continuación podrás leer mi viaje en la historia reciente de Venezuela, entre el 6D de 1999 y el 6D de 2015. ¡Vamos! 


La transición de 1999 a 2001

Después de basar su campaña en gobernar para los pobres como principal prioridad, en darle al país una nueva constitución y en iniciar un combate sin tregua a la corrupción (usaron en sus propagandas la cruda metáfora de freír en aceite caliente las cabezas de los corruptos), el 6 de diciembre de 1998 Chávez ganaba por elecciones la presidencia de Venezuela para dar por concluido un periodo de 40 años marcado por la alternancia entre la centro-izquierda y la centro-derecha cristina más un último gobierno de la unión de las izquierdas (El chiripero). 


Chávez inició su primer mandato el 2 de febrero de 1999 y aquellos dos primeros años le permitieron hacer una transición entre la cuarta y la quinta república, convocando una asamblea constituyente primero y aprobando una nueva constitución a finales de 1999 (El día del terrible deslave de Vargas). Luego, el 30 de julio de 2000, se celebraron las mega-elecciones (Presidenciales, Parlamentarias y Regionales) que le pusieron nombre a los primeros protagonistas de los nuevos poderes públicos con Hugo Chávez a la cabeza.

El segundo gobierno de 2001 a 2007 


El 10 de enero de 2001, se inicia en Venezuela el primer gobierno de izquierda radical con no poca oposición. Se cambia el nombre al país (se agrega Bolivariana) y se modifican sus símbolos (un caballo en el escudo deja de correr a la derecha para virar a la izquierda). Chávez comienza a tratar de imponer un paquete de más de cuarenta leyes revolucionarias inconsultas que entre otras áreas, afectaría a la educación básica y a la propiedad privada. Casi de inmediato, una procesión de protestas golpean la popularidad del nuevo gobierno. Luego de enormes protestas, Chávez supera un golpe en 2002 y se impone a los restos del bipartidismo y a las nuevas formaciones políticas que acababan de nacer. 

Seguidamente, enfrenta y derrota un paro nacional de dos meses, liderado fundamentalmente por las tradicionales organizaciones obrera y empresarial, junto a la desfigurada e inmadura oposición política. A partir de 2003, establece un control de cambio que aun perdura, toma el control absoluto de PDVSA, depura las Fuerzas Armadas, domina el poder electoral, recompone el Tribunal Supremo de Justicia y neutraliza a toda oposición política. Bajo la tutoría de Fidel Castro, crea las primeras misiones populares (red de expendio de alimentos, de atención médica popular, de operaciones en Cuba de problemas de la vista, de alfabetización y de reinserción escolar para adultos) que le permiten recuperar popularidad y ganar un referéndum revocatorio convocado por la oposición en 2003 pero celebrado al año siguiente. 

En 2004, acabó con la independencia del Banco Central con la simbólica solicitud de aquel "millardito" de las reservas justo el mismo año en que era asesinado el famoso Fiscal Danilo Anderson (crimen que tantas conjeturas generó y que aun algunos consideran una conspiración secreta). Entre 2004 y 2005 el barril de petróleo sube desde 30 hasta casi 60 dólares mientras que la oposición, víctima de sus propias contradicciones y torpezas, decide no presentarse a las segundas elecciones parlamentarias de 2005, dejando vía libre a un gobierno que se hace de un poder político absoluto. 

Chávez concluye triunfante su segundo mandato, aunque las leyes revolucionarias que detonaron tan grave crisis, no llegaron a ser sancionadas. Desde este periodo y hasta el presente, se inició una agresiva política de expropiación de tierras y empresas para ponerlas al servicio del "pueblo" (en forma de cooperativas primero y, después, de comunas o de empresas socialistas), sin que se haya logrado aumentar la producción o la productividad desde entonces. 

En 2006 la oposición logra re-unificarse en torno a la MUD y coloca a Manuel Rosales al frente (ha sido apresado en 2015 después de regresar de su exilio en Perú). Aunque pierde las Presidenciales de ese año, establece la base de los acuerdos unitarios que siguen vigentes en 2015.

El tercer gobierno, de 2007 a 2013


Con su popularidad al máximo, Chávez avanza su radicalización a la misma velocidad que el precio del petróleo (que llegaba a 80 dólares en 2007). Precisamente, al comienzo de este periodo se revirtió definitivamente la apertura petrolera y las asociaciones estratégicas pasaron al control de la nueva PDVSA. Comienza el acercamiento a China, convirtiéndola en un cliente estratégico del petróleo venezolano y también en nuestro casi único proveedor de recursos financieros.

En general, este periodo arranca con un mayor control sobre los medios de comunicación para lograr la hegemonía comunicacional, más expropiaciones y más intervención del estado en todos los sectores. 

Creyendo que es el momento de modificar la constitución para decretar al socialismo del siglo 21 como principio de estado, Chávez y su asamblea convocan un referéndum en 2007 que pierden por 2%, justo seis meses después de haber cerrado RCTV, la más popular señal abierta de la televisión privada del país y justo cuatro meses después del sonado caso del maletín con 800 mil dolares decomisado en Argentina y que se presume era un aporte ilegal a la campaña de Cristina Fernández de Kirchner. 

El cierre de RCTV despierta a los estudiantes, generando una nueva generación de políticos jóvenes que casi inmediatamente se unirán a los principales partidos de la MUD. 

En 2008, se funda el PSUV, que sigue siendo el más grande partido político de Venezuela. El gobierno comienza a legislar los temas que le habían sido desaprobados en 2007. En 2009, sin cuidar la legalidad de la convocatoria, se impone en un nuevo referéndum que derribó los límites a la re-elección indefinida de los cargos de elección popular, incluida la presidencia. Se despeja el camino para la tercera presidencia de Chávez.

En ese mismo año, 2009, se nacionaliza uno de los mayores bancos del país, el Banco de Venezuela (hasta entonces en manos del Santander de España), marcando el inicio de una fuerte incursión del estado venezolano en el negocio bancario que creció aun más luego de la crisis de varios bancos medianos que ese año se fusionaron, luego de saneados, para formar el Banco Bicentenario.

También en 2009 comienza la crisis eléctrica que aun perdura.

El petróleo sigue subiendo y luego de un fuerte repliegue en 2008 por la crisis mundial, marcará varios años de 100 dólares. A comienzos de 2010, Chávez se asume marxista y, al poco tiempo, se da a conocer el caso PUDREVAL (toneladas de alimentos importados por el gobierno y que fueron encontrados mal almacenados en el puerto de Puerto Cabello y mayormente caducados). 

El exceso de confianza del gobierno, la opacidad de su gestión y un desenfreno radical por una parte y, por la otra, la paciencia y el enfoque de la MUD, hacen que en las elecciones parlamentarias de 2010, la diferencia entre ambos bloques se reduzca a menos de 1%. Sin embargo, la re-configuración de los circuitos electorales a favor del PSUV, genera una asamblea en la que éste logra 66% de los diputados y la MUD se queda con el 34% restante. Otro desmoralizante golpe para la oposición y sus seguidores que comienzan a emigrar por decenas de miles.

Desde este momento ya la escasez y la inseguridad son graves problemas que no reciben adecuada atención ni solución. El gobierno interviene y desmembra grandes cadenas privadas de radiodifusión y sigue consolidando un inmenso sistema público de medios que sólo emitirán mensajes oficiales (o propaganda del PSUV).

En 2011, Chávez lanza una nueva misión para construir viviendas populares (un tema olvidado por el gobierno hasta entonces), que le permite recuperar parte de la popularidad perdida y opacar los otros graves problemas del país. Al mismo tiempo, dedica tiempo y cuantiosos recursos a blindarse internacionalmente y consolidar lealtades de buena parte de la región (en 2011 nace UNASUR y en 2012, se estrena en Mercosur).

A mediados de 2011, Chávez informa que padece un cáncer y comienza a tratarse (al año siguiente habrá elecciones presidenciales). A principios de 2012, la MUD va a unas primarias y escoge a Henrique Capriles como su candidato. En mayo, se sancionó la nueva Ley del Trabajo, que agregó beneficios, regresó la retroactividad a la liquidación de la antigüedad e impidió el despido.

Comienza una campaña electoral marcada por rumores sobre la salud de un Chávez que vuelve a ganar las elecciones en octubre. A principios de diciembre, un mes antes de tomar posesión por cuarta vez, anuncia que su cáncer ha regresado y que volverá a operarse en Cuba. Será su última aparición pública, anticipando que en caso de muerte, sus partidarios deben hacer presidente a Nicolás Maduro. A los pocos días se celebra la elección de gobernadores que es ganada mayoritariamente por el PSUV, tanto por extensión de la victoria de octubre como por la empatía que generó el duro padecimiento del sacrificado e incansable presidente re-electo por cuarta vez. 

El cuarto gobierno que comenzó en enero de 2013

Sin salud, Chávez no pudo investirse el 10 de enero de 2013 y Nicolás Maduro, su Vicepresidente, se encarga del gobierno hasta que en marzo, con no pocos cuestionamientos legales y luego de la muerte del presidente, se convocan nuevas elecciones presidenciales para escoger a quien deba concluir al frente del gobierno hasta 2019. La MUD inscribe nuevamente a Capriles que pierde por 1,5% y no acepta los resultados. El gobierno de Maduro, con los apoyos internacionales construidos por Chávez, logra evadir las auditorías que de acuerdo con la MUD permitirían descubrir el fraude (la de los cuadernos de votación). 

La siguiente contienda electoral será en siete meses para escoger a los nuevos alcaldes y concejales. La economía del país comienza a colapsar y se desata una inflación que en 2013 duplicará la de los años previos y el tipo de cambio del mercado negro se dispara a niveles nunca vistos (de 8 a 65 bolívares por dólar). El gobierno de Maduro centra su defensa en que los desajustes son producto de una guerra económica de los empresarios, el capitalismo y los adversarios ideológicos internacionales y profundiza los controles y sigue embistiendo a la iniciativa privada. A un mes de las elecciones, en noviembre de 2013, arremete contra el comercio e impone precios basados en el tipo de cambio controlado sin importar que las importaciones privadas hayan sido realizadas al cambio libre (10 veces por encima del control). Esta ofensiva mejora su popularidad y amplifica la desmoralización de la oposición y termina por darle una nueva victoria al PSUV y reafirmar la legitimidad de Maduro.

Tres importantes medios de comunicación (dos periódicos y un canal de televisión) son vendidos a desconocidos y cambian dramáticamente sus líneas editoriales dejando invisibilizada a la oposición. Ésta queda relegada a las redes sociales y al contacto persona a persona en la calle (quizá una de las armas secretas para el 6D).

2014 comienza con la conmoción que causó el asesinato de Mónica Spears (actriz de telenovelas y ex Miss Venezuela), un mes antes de que estallaran intensas protestas estudiantiles que recibieron, sin mediación, una brutal represión causando la muerte de dos estudiantes el día en que se iniciaban. Esta crisis degenera en una parálisis económica de 5 meses, se salda con 49 muertos y miles de presos (incluyendo a Leopoldo López y a Antonio Ledezma, dos de los líderes de la MUD).

Los graves problemas no paran de empeorar: servicio eléctrico, inflación, devaluación, inseguridad y emigración profesional. El dólar pasa de 65 a 175 y la inflación llega a 70%. El gobierno intensifica el intervencionismo, los controles y mantiene subsidios imposibles (la gasolina tiene el mismo precio desde los noventas).

Comenzando el último trimestre de 2014, el diputado del PSUV Robert Serra y su asistente son brutalmente asesinados y aunque el gobierno sostiene que ha sido un complot de paramilitares colombianos, los causales han contado con no pocas hipótesis que una vez más hacen muy opaca la verdad en este tipo de casos dado la poca confianza que genera la justicia en Venezuela.

Comienza 2015, el peor año para la economía de Venezuela en su historia. La escasez da paso a estrictos controles de compra, como máximo dos veces por semana y colocando huellas dactilares. Aun así, no se corrije el problema y las colas para saber si se podrá comprar, siguen creciendo y desesperando a la gente. Se reproduce por todo el país un ejercito de revendedores informales ("Los bachaqueros") y se cierra la frontera con Colombia con la excusa de parar el contrabando. No se toma una sola medida de equilibrio o apertura. Ningún nuevo control  funciona y la escasez empeora a medida que cae el precio del petróleo (que ha llegado hasta 31 dólares). A pesar de que el Banco Central no ha publicado un solo indicador en todo el año, la inflación anual pasa de 240% (la más alta del mundo), el dólar libre pasa de Bs. 900 y la escasez alcanza un terrible 70%.

Leopoldo López es condenado a 14 años de cárcel sin pruebas y sin que sus abogados hayan podido ejercer una aceptable defensa. 

A lo largo del año, se ha leído en la prensa internacional sobre varios supuestos escándalos de corrupción y narcotráfico que salpican al estado. El Presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, demanda a los medios que lo publican o lo re-editan. En noviembre, dos sobrinos de la esposa de Maduro son extraditados de Haití a Nueva York y aun esperan la primera audiencia de un eventual juicio por tráfico de cocaína. Los principales problemas del venezolano siguen creciendo mientras el gobierno sigue culpando a la supuesta guerra económica. Sin apartarse de su ya terco y sordo proceder, el 6D el gobierne pierde estrepitosamente las elecciones parlamentarias en las que la MUD logró la mayor mayoría posible: dos tercios de los diputados. 

Conclusiones

Por muchos años, el PSUV logró un control hegemónico de Venezuela (e incluso llegó hasta más allá de nuestras fronteras), neutralizó a la prensa independiente y ha arrinconado a la iniciativa privada. Combate a sus disidentes y a sus adversarios políticos como a delincuentes comunes (los que por el contrario, gozan de impunidad - sólo 5% de los delitos reciben pena en Venezuela). 

En los muchos años de bonanza, aun sin haber diversificado la economía y haciéndonos más dependientes del petróleo, el chavismo había logrado mejorar la distribución de la renta aunque sin generar riqueza sostenible. Esa mejoría comenzó a retroceder aceleradamente desde 2012.

Luego de 17 años, en el país no hay distinción entre el estado, el gobierno y el PSUV, por lo que la oposición y sus aliados internacionales le califican de dictadura. El fin ha justificado cualquier medio para consolidar este modelo. Gracias a ello un grupo de privilegiados presume de su obscena y oscura riqueza en forma de cuentas millonarias, mansiones, carros, aviones y yates acá y en varios paraísos del planeta (Capriles los bautizó “Los Enchufados”). 

Por su parte, de los cuatro principales partidos que conforman la MUD, sólo uno, Acción Democrática, fue fundado en 1941. Primero Justicia en 2000, Un Nuevo Tiempo en 2006 y Voluntad Popular en 2009. Muestran mayoritariamente caras jóvenes que a lo sumo (y en el mejor de los casos) han sido dirigentes estudiantiles, concejales, diputados, alcaldes o gobernadores en los últimos 15 años por lo que, hoy por hoy, no deberían ser automáticamente catalogados como representantes de la era pre-chavista. Adicionalmente, los cuatro  se enmarcan en la Centro-Izquierda, sin embargo, para el PSUV son "la extrema derecha" que sólo defiende los intereses de los grandes imperios capitalistas.

Fin de la historia... por ahora.










miércoles, 16 de enero de 2013

"Escribe que algo queda"


Saludo el nuevo año comenzando hoy la segunda quincena, apegado a la máxima de “Escribe que algo queda” y con mi propio resumen de nuestro inédito momento histórico:

  • Pasó la fecha de inicio del nuevo periodo constitucional, 2013-2019, y el presidente electo y reelecto, no asumió por estar ausente enfrentando graves problemas de salud. El 9 de enero pasado, concluyendo el anterior período, 2007-2013, el TSJ sentenció que Hugo Chávez no está ausente porque tiene un permiso o reposo indefinido para atender su salud, que la reelección del 7-O implica continuidad del pasado gobierno, que sólo un decreto del propio Chávez determinaría su ausencia temporal, que la juramentación no es accesoria pero se hará cuando él pueda y que no hay ningún causal para designar una junta médica que certifique su estado de salud o pronostique el plazo de su recuperación. En consecuencia, tenemos Presidente electo de permiso sin juramentarse y Vicepresidente empoderado para algunos temas, más no un Presidente Encargado
  • Desde el pasado martes 11 de diciembre de 2012,  día de la última operación, Chávez no ha vuelto a ser visto u oído públicamente. Con mucha frecuencia, voceros del gobierno han emitido avances informativos de poca precisión, aunque dando a entender una muy delicada situación de pronóstico reservado. Durante estos 35 días, por declaraciones de los Presidentes de Ecuador, Bolivia, Cuba, Brasil y Argentina e incluso de algunos amigos de la revolución, se puede concluir que “sólo un milagro” permitiría que Chávez tenga capacidad para volver a ejercer
  • A través del Twitter del Dr. Marquina, Bocaranda y otras tres cuentas, que han sumado miles de seguidores en este mes, han publicado desde que el Presidente ya murió, que está incapacitado de por vida o que se está recuperando del postoperatorio pero que el cáncer ha seguido avanzando muy agresivamente. En este momento, un alto porcentaje de la opinión pública lo cree muy grave y con pocas probabilidades de retomar el poder, un porcentaje lo cree muerto o totalmente incapacitado y otro porcentaje espera un milagro.
  • La oposición venezolana, luego de perder las 2 pasadas elecciones por 11% luce débil, desorientada, desmotivada y sin un plan. Por su parte, el chavismo luce cohesionado, con un plan y con estrategias con varios meses de maduración y, por ello hay la convicción de que en este momento Maduro ganaría una eventual elección. Al unir todo, no estaría muy claro por qué el chavismo no se lanza de una vez a la nueva elección. La explicación más coherente que consigo es que la figura de Chávez tiene tanto peso y obliga tanta admiración y respeto que sólo su renuncia expresa o su muerte daría paso a tal convocatoria
  • Por su parte, la economía cerró 2012 cumpliendo o superando las estimaciones oficiales de Crecimiento, Inflación, Desempleo, Tipo de Cambio Oficial y Precio del Petróleo. Sin embargo, desde noviembre se ha acelerado la inflación, hay una fuerte presión sobre el tipo de cambio y ha crecido el índice de escasez de productos de primera necesidad. Estos indicadores, de vital importancia para el país (y para el gobierno), aguardan por medidas que se están viendo entorpecidas o demoradas por el momento político y en la medida en que pasa el tiempo, podrían deteriorar la popularidad al gobierno
  • La comunidad internacional de nuestro entorno no se ha manifestado en contra de la sentencia del TSJ o de la continuidad del gobierno. Por el contrario, lo respaldan, apoyan a Maduro y desoyen a la oposición. Sin embargo, observando con atención les percibo cautelosos y ya han comenzado a enviar mensajes (con tufo de advertencias) por lo que  pareciera que estamos dentro de un plazo de espera que vence en pocos días. Creo que si llegamos a febrero sin pruebas tangibles de una recuperación de Chávez, el Ejecutivo y la Asamblea comenzarán a recibir sonoros consejos de algunos de sus aliados internacionales para que se procedan a declarar la falta y se convoque a elecciones


Así las cosas, el país vive un extraña calma ansiosa como la que enfrenta el joven que sabe que en pocos días dejará la casa de los padres para comenzar una nueva vida por cuenta propia... tic tac tic tac tic tac…

lunes, 31 de diciembre de 2012

Pensando el 2013


Otro año llega a su fin y en Venezuela, un grupo de gente espera ver que Hugo Chávez se mejore y anuncie su regreso a Caracas, otro grupo cree que está a punto de atestiguar su histórico retiro y otro que no tiene al Presidente entre sus primeros pensamientos en este momento.

Lo cierto del caso, es que sin importar en cual de estos tres grupos te encuentras tú, la delicada salud de Chávez tendrá hartas repercusiones para el año que arranca mañana. Al día de hoy pareciera más o menos acertado pensar que Chávez no podrá ser más el Presidente de Venezuela y eso va a generar una serie de eventos aun difíciles de predecir.

Sin Chávez al frente en el 2013, ¿Cómo funcionará el país?

La intuición me hace pensar que al menos al corto plazo el gobierno seguiría en las mismas manos, porque aun después de unas eventuales nuevas elecciones presidenciales en 2013, veo que la mayoría de las causas que les mantienen en el poder seguirán estando presentes (Con excepción del protagonismo activo del Caudillo).

Ahora bien, Chavismo sin Chávez es difícil de imaginar. ¿Chávez se nutría de las ideas de sus seguidores cercanos o los seguidores vienen siguiendo un guion escrito exclusivamente por él? ¿Qué bando tiene más fuerza dentro del Chavismo: el ala socialista-comunista-civil o el ala socialista-nacionalista-militar? ¿Existen tales alas con fuerza y presencia real?

Creo que en los últimos años, Chávez logró mantener un equilibrio interno entre comunistas y socialistas y entre civiles y militares que le ha permitido encabezar una mayoría que ejerce un populismo arrollador con el que ha controlado el país.  No entiendo como se mantendrá ahora tal balance y pareciera relativamente fácil de predecir una división dentro del Chavismo. Sólo repasando los resultados del 7-O, nos encontramos con que el 55% de Chávez se compone de un 43% del PSUV y un 12% de otros 11 partidos (encabezados por el Partido Comunista con 3,3%).

¿Qué ha apoyado ese 55% del país cuando vota por Chávez?

  • ·         Una visión socialista muy cercana a Cuba
  • ·         Una visión socialista pero que acepta la iniciativa privada y se distancia de Cuba


Definitivamente, debe ser una mezcla en la que los extremos no agrupan a la mayoría y por consiguiente no serían favorecidos al no tener Chávez el rol protagónico. Es nada fácil conseguir a un único personaje que garantice la convivencia ordenada de tales tendencias que se confrontan de manera natural.

Sólo el avance inexorable del tiempo y los propios acontecimientos irán desvelando lo que nos espera en los próximos doce meses. Las personalidades de los seguidores directos de Chávez se mostrarán con más claridad cuando Chávez ya no sea líder activo. Por ejemplo, Juan Manuel Santos no ha sido el mismo, cuando Uribe y ahora; siempre es así. En consecuencia, Maduro, Cabello y Adán Chávez no serán los mismos sin Chávez como Presidente.

Quedan pocas horas del 2012. Me disculpo. No quisiera seguir escribiendo de política pero ahora no puedo escribir sobre las uvas, sobre dejar el cigarrillo o cómo hacerle para perder esos kilos de más. El momento es crucial aunque tampoco es el fin del país. Sólo aprovecho de pedir iluminación para todos nosotros y que el pragmatismo criollo guie nuestros pasos en el futuro inmediato porque sigo convencido que los que disfrutamos de vivir en esta tierra, no somos ni extremistas ni radicales a muerte. ¡Bienvenido 2013!

sábado, 22 de diciembre de 2012

De CAP, de Chávez y del futuro de Venezuela


Cuando en su momento, el país entero juzgó a CAP en los noventas, varias veces uní mis propias cacerolas al ritmo de la indignación general que marchaba “por esas calles”.

Aunque CAP nunca fue uno de mis personajes favoritos porque en mi opinión durante su primer gobierno se sembraron algunos de los anti-valores que hoy nos tienen como nos tienen, hace unos años (y sobretodo después de leer a Mirtha Rivero) comencé a comprender que él no fue la bestia corrupta y viciosa que nos vendieron en su momento.

Recuerdo esto justo ahora, cuando supuestamente otro gran personaje venezolano estaría dejando la escena política, porque quiero esforzarme para no quedar atrapado en la evaluación simplista y cómoda de Chávez: si eres chavista debes venerarlo sin cuestionamiento alguno por encima de todas las cosas pero si eres opositor debes descalificarlo y desmeritar cualquiera de sus intenciones y acciones.

Siempre he pensado que aunque cada sociedad es única, compartimos contextos que marcan nuestro desenvolvimiento histórico natural. Así como en los tiempos de libertad y repúblicas de finales del siglo 18, no era lógico defender la esclavitud y la realeza, en la actualidad debería ser natural arropar la globalización, la integración económica inteligente entre países y el combate a la pobreza desde la libre generación de riqueza.

En este sentido, que Chávez haya encabezado un movimiento regional para impulsar su modelo en contra de la modernidad, a pesar de sus intenciones finales y algunas realidades locales que podrían justificarlo, me parece un grave error que nos está costando años de mejor vida para todos.

Este socialismo del siglo 21, ha tomado lo peor del modelo liberal de desarrollo para impulsarse al otro lado del péndulo, el desarrollo 100% controlado por el estado, que está más que probado que produce peor que casi cualquier otro enfoque.

¿Que sería hoy de Venezuela y de Chávez si en vez de él radicalizarse con respecto a la modernidad, hubiese adoptado un hacer más parecido a lo que se está intentando, por ejemplo, en Brasil y en Chile?. Si además de impulsar los programas de inclusión social que ha diseñado y puesto en marcha, con su mismo gigantesco entusiasmo y poder de convencimiento hubiese propiciado el desarrollo y el crecimiento incorporando la iniciativa privada nacional, estoy casi seguro que Venezuela habría crecido mucho más, la pobreza sería significativamente menor y el valor personal e histórico de Chávez hubiese rebasado cualquier límite.

Pero no ha sido así. Él equivocó el camino, aunque ha logrado reivindicar los derechos fundamentales de las mayorías pobres y esa es una alarma de conciencia, al menos, para Latinoamérica.

Sólo deseo que sus sucesores políticos, sean quienes sean, tomen en cuenta el momento histórico que vive el mundo occidental, que humildemente tomen lo mejor de los últimos 10 años de experimento y desechen lo peor, para ayudarnos a andar hacia nuestro mejor futuro.

La eventual ausencia de Chávez dejaría un vacío que difícilmente será ocupado por un solo venezolano en los próximos 2 ó 3 años. En consecuencia, la fuerza de un carismático innegable ya no estará presente para empujarnos a través de este error llamado socialismo del siglo 21. Ojalá que pronto lo vean quienes lo tienen que ver o seguiremos apartándonos de nuestros destino y seguiremos perdiendo preciosos años de vida y de oportunidades. 

lunes, 17 de diciembre de 2012

16D - Elecciones Regionales


Lo resultados del 16D no deben ser tan difíciles de entender. La planificación de elecciones para 7-O y 16-D fue una premeditada estrategia del gobierno para barrer por cansancio contando con el poder que da el acceso a los recursos públicos sin mayor control.

Es evidente, como ya se ha dicho muchas veces, que el gobierno ha descubierto como gobernar para ganar elecciones porque todas sus estrategias están dirigidas a “comprar” la confianza de las mayorías necesitadas y aun cuenta con los recursos para hacerlo. Hay quienes afirman que las clases D y E de Venezuela definen el nivel socioeconómico de más de 24 de los 30 millones de venezolanos.

Dicho de una manera menos complaciente, en la medida en que la mayoría de la gente reconoce a la revolución como el mejor mecanismo actual de distribución de la renta petrolera (en forma de vivienda, comida económica, enseres, becas, puestos de trabajo, e incluso esperanzas, etc.) en esa misma medida no voltea para los lados. Si a eso sumamos que las elecciones de ayer ocurren una semana antes de Navidad y en medio de vacaciones anticipadas, el hastío del independiente y del opositor “light”, hizo lo demás.

Las Regionales normalmente convocan al 65% del electorado. Si a la votación de ayer acudió el 54% del padrón, quiere decir que hay un 11% que debió haber participado pero que esta vez no estuvo comprometido ni con el gobierno ni con la oposición y decidió quedarse en casa, salir de compras o irse de viaje sin votar. Quizá con ellos, la oposición no habría perdido Zulia y Bolívar (si es que se perdió) pero no afirmaría lo mismo sobre Táchira, Nueva Esparta, Monagas o Carabobo. En estos estados la gente escogió al candidato de la revolución, al candidato de Chávez, porque sabe que habrá más por recibir estando del lado del gobierno. Estemos claros, no es seguro que un gobernador oficialista haga un buen gobierno pero un gobernador de oposición, con seguridad, hará que aparezcan trabas y obstáculos para el reparto que sale de Caracas.

¿Y cuándo se acabará? Tan pronto como la economía se complique y el reparto disminuya. Con un petróleo en niveles de 100 dólares o más por barril, será difícil, aunque el gabinete económico está haciendo un gran esfuerzo por destruir su propio modelo.

Si Chávez deja de gobernar en los próximos meses, aunque no necesariamente gobernará un opositor, el sistema populista se deteriorará más rápidamente y comenzarán a abrirse caminos para un cambio a futuro.

¿Venezuela dejará de ser mayoritariamente chavista en el 2013? Pase lo que pase, no lo creo. Sin embargo, la revolución ya pasó su altura máxima y viene perdiéndola desde hace rato. La próxima gran cita para desbalancear esta hegemonía será en 2014, cuando se ajustará la asamblea y de allí al 2018, habrá chance de balancear las gobernaciones y las alcaldías en 2016, para llegar a un 2018 dónde seguro, estarán presentes mejores condiciones para la real reconstrucción de Venezuela.

Parece una eternidad pero al medirlo en tiempo histórico, 5 años y medio es un abrir y cerrar de ojos.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Venezuela despide el 2012 con más incertidumbre


Hablando como uno más, después de 20 meses de tanta política (aunque aun falta una semana para elegir a los gobernadores), desde hace un mes había intentado ocuparme fundamentalmente de mis asuntos personales para el cierre del 2012. Entonces, en nuestra hiper-politizada Venezuela se reiniciaron los rumores sobre la mala salud de Hugo Chávez, logrando desplazar al resto de los temas políticos y, en general, a casi todos con excepción de el del dólar.

Desde anoche, la confirmación de la penosa situación humana que está viviendo el presidente de Venezuela, abre un nuevo debate político nacional, ya que por primera vez él mismo se une a las opiniones sobre el futuro constitucional de la Presidencia, al dejarnos saber que por segunda vez le reaparece el cáncer, que necesita de urgencia una tercera intervención quirúrgica y que, en consecuencia, corre riesgos de inhabilitación para ejercer sus funciones.

En la Venezuela de estos tiempos, nos hemos acostumbrado a no predecir (o a no apostar por nuestras predicciones). Así, nos hemos ido resignando a que pase cualquier cosa y a buscar la manera de darle la vuelta. El país ha perdido las capacidades de rechazar y exigir con contundencia, al punto que más que una república, definitiva y efectivamente, vivimos en un reino. Lo sensato y lógico era que Chávez se hubiese retirado hace rato para dedicarse a su recuperación. Sin embargo, nos ha demostrado una y otra vez que sus convicciones políticas y ambiciones son más fuertes que sus asuntos personales, que incluso su propia vida física y así lo hemos aceptado y aprobado.

Como observador de los procesos históricos de Venezuela, no deja de parecerme terrible que un hombre como él, justo en medio de momento hegemónico que ha construido en los últimos 20 años, admita que al corto plazo podría salir del juego. No soy uno de sus seguidores, pero es innegable que en él confluyen características de liderazgo excepcionales ( incluso más allá de nuestro país) y que sólo ha sido su propia salud uno de sus más ingratos obstáculos.

Lo cierto del caso es que por decisión propia o por cosas del destino, desde 1992 Chávez ha sido inobjetable protagonista de nuestro tiempo y ha sabido siempre surfear justo en medio del huracán por mucho más tiempo que cualquiera de sus contemporáneos. La película continúa. El fin de año será de película pues. La incertidumbre seguirá siendo un asunto cotidiano y los otros temas del país, los de construir y transformar, seguirán como en reposo y 30 millones de personas seguirán esperando para saber como darle la vuelta. Sólo en Venezuela.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Un clavo saca otro clavo


Hace casi 1 mes Chávez ganó las elecciones porque el 55% de los venezolanos quiere 6 años más de sus formas y quienes buscan otro camino, el otro 45%, aunque es 8% más grande que en 2006, aun es minoría.

Ahora bien, la del 16D será una elección local y como sólo hace 1 mes hubo una elección Presidencial, poco debería importar esta vez la medición de fuerzas nacionales y lo importante será ganar el mayor número de estados a como de lugar. La estrategia actual de la MUD no debe pensar en el 44,3% nacional, sino de mantener los estados que ya tiene y buscar alguna gobernación del chavismo. Por su parte, el chavismo debe hacer lo mismo, mantener y tratar de ganar las gobernaciones que no tiene.

Los 8 estados donde ahora gobierna la oposición son: Nueva Esparta, Monagas, Amazonas, Miranda, Carabobo, Lara, Zulia y Táchira. Y los 15 estados donde ahora gobierna el chavismo son: Sucre, Delta Amacuro, Anzoátegui, Bolívar, Vargas, Aragua, Guárico, Cojedes, Yaracuy, Portuguesa, Falcón, Trujillo, Mérida, Apure y Barinas.

En las últimas 2 elecciones de Gobernadores, en 2004 y 2008, y en las legislativas de 2010, la abstención fue 54,3%, 34,6% y 33,5%. Sin mucho cálculo y sin evaluar las circunstancias cambiantes, podría proyectarse una abstención en torno al 35% esta vez. Ahora bien, eso variará en cada estado y habrá gente que votó por Chávez que no votará, gente que votó por Capriles que no votará, habrá otros que crucen el voto y, principalmente, los que mantengan la misma filiación que hace un mes. Cada comando debe trabajar con ese número, con el 65% de los votantes en cada estado, buscando convencer y movilizar a la mitad más uno.

Hay estados de extremo dominio chavista donde resultará casi imposible que la oposición gane, sin embargo, hay otros pocos donde parece que hay un chance, entre los que me atrevo a mencionar a Mérida, Anzoátegui, Bolívar y Aragua.

También hay estados en manos de la oposición que están amenazados y podrían pasar al chavismo (bien porque son estratégicos para el chavismo, hay desgaste del gobernador actual, hay un buen candidato chavista, hay amenazas en la unidad o varias de estas razones juntas) y me atrevo a mencionar a Nueva Esparta, Monagas, Miranda, Carabobo y Zulia.

Ahora bien, la casi totalidad de los candidatos de oposición llevan 9 meses o más electos o definidos y trabajando con un equipo de campaña alineado mientras que la mayoría de los de Chávez se anunciaron hace 15 días y aunque usarán el equipo que trabajó para las presidenciales no podemos olvidar que la pasada campaña roja fue un tanto pobre en actividades en comparación con la de Capriles.

En resumen, ya está bueno de andar regañando a la gente de oposición porque anda desmotivada. La MUD tiene que motivar a la gente de los estados con actividades y trabajo. Sus equipos de campaña tienen que salir a trabajar incansablemente los próximos 40 días y poniendo el máximo esfuerzo en: Zulia, Miranda, Carabobo y Nueva Esparta. Arreglar la unidad en Monagas y cuidar Lara, Táchira y Amazonas.

En mi opinión, aunque la MUD debe seguir dando la pelea y construyendo para las próximas elecciones en todo el país, el poder en los siguientes 11 estados es y seguirá siendo chavista: Sucre, Delta Amacuro, Apure, Barinas, Cojedes, Guárico, Yaracuy, Falcón, Trujillo, Vargas y Portuguesa. Estos estados agrupan al 27,2% de todos los votantes de esta elección.

Es decir, la máxima inversión debe hacerse en los otros 12 estados: Zulia, Miranda, Carabobo, Lara, Anzoátegui, Bolívar, Aragua, Monagas, Mérida, Táchira, Nueva Esparta y Amazonas. En estos 12 estados residen el 72,8% de todos los votantes del 16D.

viernes, 12 de octubre de 2012

Los Carentes, los Apretados y los Solventes



Para esta reflexión hice un ejercicio de dividir a la población actual de Venezuela en 3 bloques: los Carentes, los Apretados y los Solventes. Veamos quién está en estos 3 bloques.

Las Carentes incluye a las personas en pobreza extrema, indigentes, los que pasan hambre, y a quienes pueden comer medianamente completo pero que aun viven sin todos los servicios y comodidades mínimas que merece una familia en 2012 (sin lavadora, por ejemplo, una sola habitación para todos los usos y un lamentable etc.). Las viviendas de los Carentes se ubican en zonas precarias recién pobladas, o en invasiones, o en las zonas más altas y nuevas de los cerros pobres o en las zonas rurales del interior del país con muy poco urbanismo o servicios públicos. Los Carentes tienen poco acceso a la educación y el trabajo formal.

Los Apretados incorpora a Carentes que han venido mejorando sus condiciones de vida (principalmente con el apoyo de los gobiernos de Chávez), a Solventes que desde hace años vienen perdiendo ingresos (al envejecer, por ejemplo) pero, en general, está conformado por esa parte de la población que lucha para vivir con lo justo pero que disfruta los servicios y comodidades modernas indispensables. Ocupan viviendas formales en zonas populares o en casas humildes en barrios consolidados con más urbanismo y más servicios públicos. Los Apretados tienen mayor acceso a la educación, al trabajo y al emprendimiento.

Los Solventes incluye a los técnicos, profesionales, ejecutivos, comerciantes y empresarios con mejores oportunidades que cubren bastante bien sus necesidades, ocupan viviendas de calidad (y algunos pueden tener más de una). También incorpora a los menos que viven de la mejor manera posible, los que generan riqueza y tienen capital, los que tienen varias propiedades dentro o fuera del país, en fin, la gente con más poder económico y que vive en las mejores viviendas del país.

Si estamos de acuerdo que el nivel de riqueza está muy ligado al nivel de educación se comprende que la forma en que piensa y se expresa políticamente la gente menos formada del país poco tiene que ver con los motivos y reflexiones de los venezolanos con mayores oportunidades. Así, políticamente, la venganza y el resentimiento son sentimientos muy fuertes entre los Carentes, mientras que la libertad lo es para los Solventes. En consecuencia, criticar la forma en que vota cada venezolano de estos 3 bloques debería pasar por entender la vida y aspiraciones de la gente y comprender cuánto la vida le sonríe o le saca la lengua a cada quien.

Mientras que en los centros de Antímano, San Juan de las Galdonas, Magdaleno y Chuspa, Chávez ganó con 75% o más de los votos, Capriles ganó con más del 85% en los centros El Morro de Lecherías, El Cafetal, El Viñedo de Valencia o Altamira. En las zonas de clase media popular de nuestras ciudades, la votación fue más pareja entre ambos, con menor ventaja para Chávez en la mayoría de estos centros y dan cuenta de ello las votaciones en Caricuao, San Juan de Los Morros, El Junquito o La Pastora.

Simplificando y proyectando la votación de los 14,6 millones de venezolanos que votaron por Chávez o Capriles, el resultado debió ser el siguiente:

Bloques
Todos
Por Chávez
Por Capriles
Carentes
6.600.000
4.300.000
2.300.000
Apretados
6.100.000
3.200.000
2.900.000
Solventes
1.900.000
600.000
1.300.000
Venezuela
14.600.000
8.100.000
6.500.000

Es decir, que el mayor apoyo del chavismo estuvo entre los “Carentes” y los “Apretados” y el de Capriles estuvo más balanceado, pero mayoritariamente vino de los “Apretados” y los “Solventes”.

Los gobiernos y las campañas de Chávez han estado muy claras de esta realidad socio-económica de Venezuela hace muchos años y la campaña de Capriles lo tuvo mucho más claro esta vez y de allí el crecimiento desde 2006. Seguir entendiendo el país y organizarse para atenderlo es el trabajo de los políticos que quieren corregir el rumbo de manera seria y no apelando al clientelismo. Para construir la Venezuela que soñamos necesitamos que cada vez más Apretados logren la Solvencia y que la educación para el trabajo y el emprendimiento exterminen la carencia que nos tiene entrampados.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Si Capriles gana el 7 de octubre


Revisando los dos escenarios posibles para el 7-O, es momento para analizar una victoria de Capriles.

Por una parte, el esfuerzo unitario, las Primarias ganadas contundentemente, una buena obra de gobierno regional, una recorrido pueblo a pueblo con más de 300 paradas, un mensaje de unión y esperanza, y, por la otra, el desgaste natural de una administración que ya suma 14 años, una lista de problemas básicos no resueltos como la inseguridad, la crisis eléctrica, la falta de buen empleo, la inflación, la corrupción y la crispación generalizada, podrán desembocar, sin ser una sorpresa mayor, en una victoria de Capriles el 7-O.

Chávez ha tenido tanto tiempo y ha puesto tanto empeño en dejar su marca personal en el estado venezolano que, sinceramente, resulta difícil imaginar algo que es normal en democracia, un cambio de mando para dar la bienvenida a un nuevo Presidente. Más aun cuando este gobierno da continuas muestras de que no está preparado, desde ningún punto de vista, para concluir en enero de 2013.

Aun así, en 2009, precisamente Capriles fue protagonista de una transición de poder en el estado más importante del país, cuando le tocó reemplazar a Diosdado Cabello y gobernar en un territorio que incluye la mitad de Caracas. Lo hizo, nada más y nada menos que con la oposición del gobierno central y con 15 de las 21 alcaldías del estado en su contra.

Casi inmediatamente después de las Presidenciales, el país se meterá en otra campaña electoral hacia las Regionales del 16 de diciembre y, en consecuencia, el gobierno saliente además de superar el gigantesco trauma por la derrota de su propuesta de país, tendrá que aclararse y llenarse de nuevos ánimos para intentar defender sus regiones más importantes: Anzoátegui, Aragua, Bolívar, Barinas, Mérida, Guárico y Apure, y, a la vez tendrá que preparar todas sus cuentas para entregar legalmente la administración.

Más allá de lo electoral, pensando en el primer año del nuevo gobierno de Capriles, veremos un constante ejercicio de equilibrio y moderación ya que buena parte del estado venezolano continuará bajo el poder chavista: Asamblea, Tribunales, Defensoría, Fiscalía, Contraloría, varias gobernaciones y 200 alcaldías.

En consecuencia, el gobierno de Capriles estará obligado, en muy corto tiempo, a mantener el funcionamiento del estado y demostrar que  es capaz de comenzar a atender las expectativas generadas y de desmontar las estructuras extra-constitucionales de Chávez. Ante esta necesidad será inmensamente importante la calidad del equipo de trabajo del nuevo gobierno, una mezcla de capacidad política con talento y competencias para mejorar la gestión en todos los ámbitos.

Los beneficios de la inversión privada nacional y extranjera comenzarán a sentirse muy pronto, toda vez que tendrán en Venezuela un destino sediento de dinero para invertir y plagado de oportunidades que no abundan en el resto del mundo.

No menos importante será mantener la unidad hacia adentro, porque Capriles habrá llegado con el apoyo de al menos 8 organizaciones políticas con peso específico: Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática, Avanzada Progresista, Proyecto Venezuela, Voluntad Popular, COPEI y La Causa R, que estarán ansiosas por participar y ser tomadas en cuenta.

De ninguna manera el chavismo desaparecerá de la arena política, sin embargo, mucho tendrá que ver su desempeño como oposición con el estado de salud de Chávez a partir de 2013. En cualquier caso, es muy probable que mantenga la mayoría parlamentaria durante los 3 primeros años que, casualmente, representan la primera mitad del gobierno de Capriles y una oportunidad para que el chavismo intente convocar un referéndum revocatorio contra él. Por su parte, arrancando el 2014, imagino que el gobierno de Capriles también evaluaría convocar un referéndum revocatorio contra diputados chavistas de los estados que entonces serían más opositores, si esta mayoría en contra se convierte en un obstáculo insalvable para gobernar el país en paz.

Lo cierto del caso es que viendo un poco más lejos, un cambio de gobierno pondrá a prueba la constitución de 1999. La victoria de Capriles relegaría la revolución a una opción política adicional que podrá ser escogida en el futuro para periodos finitos y no será más un proceso que intente trascender los plazos constitucionales. Si el chavismo es capaz de entender que la revolución no fue posible y que ahora será un partido de izquierda que juega a la democracia, seguirá siendo un referente importante. En caso contrario, no intentaré pronosticar en qué se convertiría toda esa energía roja.

Justo en 2 semanas continuaremos escribiendo la futura historia de Venezuela, no dejes de sintonizar y si eres venezolano, ¡Vota!

jueves, 20 de septiembre de 2012

Datanalisis me tiene loco


Como escribí unos meses atrás, los números que supuestamente presenta Datanalisis sobre como se desenvuelve la preferencia electoral entre Capriles y Chávez, no cuadran con las percepciones y el análisis de decenas de reconocidos opinadores profesionales y con mis propias cuentas. Sin embargo, estoy seguro que puedo ser profundamente subjetivo con este tema.

Nuevamente, según lo que publican del supuesto último estudio semanal de Datanalisis, se puede concluir que el apoyo a Capriles proyectado al 7-O, estaría algo por debajo de 40%. Eso se traduciría en 5.600.000 de votos para él y 8.400.000 para Chávez (60%). Es decir, según esta foto, la MUD y Capriles habrían perdido el principal objetivo del esfuerzo unitario y todos los recursos invertidos en esta campaña porque apenas estarían igualando el número de votos opositores de las pasadas elecciones legislativas y apenas estarían superando el porcentaje de Rosales del 2006 (37%). Por su parte, a pesar de los abusos tantas veces mencionados, Chávez estaría confirmando que Venezuela es mayoritariamente roja y que quiere más revolución, venga como venga (incluso sin él).

Si las próximas elecciones terminan pareciéndose a las fotografías de Datanalisis y gana Chávez por 15% o más, habremos confirmado la calidad de sus estudios y recibirá  el reconocimiento y la admiración del país político, además de por su trabajo técnico, por la valentía de mostrarlo y defenderlo a pesar de la polarización.

Si por el contrario, los resultados terminan pareciéndose al otro grupo de fotografías, como la de Consultores 21 y Capriles gana con más del 50%, tendríamos que decir que Datanalisis es inmensamente irresponsable y perderían toda credibilidad futura porque aunque podrán alegar que se equivocaron, lo que históricamente está en juego el 7-O no debería permitirnos que se tome tal error a la ligera.

Estoy seguro de que Luis Vicente y Gil Yépez están al tanto de la evaluación que estarán enfrentando en poco más de 2 semanas, así como igualmente de preocupada debe estar la gente de Consultores 21, por sólo mencionar dos de las más grandes y prestigiosas encuestadoras venezolanas.

La polarización venezolana ha arrasado con todo. Cada polo descalifica inmediatamente cualquier expresión que no le ayuda de antemano. Personalmente, prefiero la prudencia y el respeto hasta que la realidad del 8-O me permita expresarme desde la certeza, aunque piense que Datanalisis no anda en lo cierto esta vez.

Antes de 7-O intentaré volver a escribir para imaginar y reflexionar sobre la posibilidad real de ambos escenarios como un ejercicio de preparación a la Venezuela del 8 de octubre.

sábado, 30 de junio de 2012

Lo sabremos en menos de 100 días


En menos de 100 días, Venezuela va a decidir si profundiza el modelo que ha venido construyéndose en la última década o si hace un cambio. 


En lo que va de nuestras vidas, la economía venezolana ha dependido de las exportaciones de petróleo y sus derivados y eso, al principio, había permitido el surgimiento de un modesto y pujante sector privado (aunque débil para competir externamente). Los ingresos petroleros siempre han estado más o menos garantizados y eso dio licencia para descuidar valores fundamentales de ahorro, productividad, creatividad y competencia. En cambio, subsidios, controles, reparto e intervención han sido principios de nuestra economía desde hace más de 40 años. 


Mas recientemente, en 6 de los últimos 8 años, la renta petrolera ha llegado a los niveles más altos de la historia y eso ha exhacervado el protagonismo del estado en todos los ámbitos del país. Si el petróleo hubiese estado en 40 dólares promedio en los últimos 8 años, la era Chávez, de existir, sería una cosa totalmente distinta a lo que es hoy.


Venezuela se puede comparar con una familia que se ganó una lotería de 100 millones de dólares pero que cobrará el premio en cuotas. El saber que casi que pase lo que pase el otro año me llegarán dólares seguros, ha castrado nuestra capacidad para diversificarnos y producir más. 


La banca internacional, primero europea y americana y ahora china y japonesa, no han tenido reparo en prestarnos dinero (y nosotros en endeudarnos) porque ellos y nosotros sabemos que cada año tendremos la renta petrolera para cubrir gastos y pagar las cuotas de estos préstamos. 


Lo cierto del caso, es que la familia premiada no ha parado de hacerse más numerosa por lo que el premio de lotería en cuotas ha sido insuficiente desde hace tiempo. En vez de invertir una parte en crear nuevos ingresos, hemos aumentado los gastos para tratar de repartir el máximo posible y comprarnos ilusiones de riqueza.


En los años previos a Chávez, la renta fue baja y durante el segundo gobierno de Pérez se intentó cambiar de rumbo (El Gran Viraje). Sin embargo, una familia que se acostumbró a gastar en vez de producir, se molestó con el Presidente al punto de mandarlo a la cárcel. El control se lo entregamos entonces a un Caldera que se vendió como un mejor padre repartidor, pero le tocaron años de vacas flacas y la familia continuó empobreciéndose y, enfurecida, le pasó el control a Chávez, quien vendió que las anualidades de la lotería no eran tan malas sino que los que las manejaban nos estaban robando y se cuadraban con los dueños de la lotería para conformarse con pagos anuales menores para el país a cambio de tajadas para ellos.


Ya en la era Chávez, aumentaron los ingresos y él se ha dedicado a repartirle más a algunos de los que menos habían recibido y como los ingresos seguían y siguen sin ser suficientes, el ataque contra los corruptos se transformó en ataques al capitalismo. El capitalismo hoy se usa para justificar nuestros problemas e insuficiencias y para desviar cualquier auditoria.


El estado ha tomado petroleras, bancos, telefónicas, eléctricas, acerías, importadoras, centros comerciales, gasolineras, cadenas de supermercados, areperas, panaderías, hoteles, torrefactoras, líneas aéreas, radios, televisión y periódicos por lo que un sinnúmero de empresas y actividades ahora son parte del estado venezolano. 


Las consecuencias a corto plazo son que el poder del estado ha crecido de manera brutal y lo ha convertido en el más importante empleador y el más importante comprador de la economía venezolana. También los precios de algunos bienes y servicios fundamentales han podido ser subsidiados y controlados en beneficio aparente de los que menos pueden. A la par, se ha construido la red más grande de clientelismo político de nuestra historia.


Adicionalmente, consecuente con su ataque al capitalismo, este gobierno ha impulsado varias nuevas leyes y controles para hacerle la vida más compleja al sector privado formal y ha propiciado el crecimiento del sector informal (que hoy ocupa al mismo número de personas que el sector formal). A través del control de monedas extranjeras, también se ha dedicado a importar y comprar de todo para venderlo directamente con subsidios y seguir reemplazando y destruyendo la economía privada.


Por su parte, Capriles nos ofrece gestionar mejor el estado y el reparto de nuestros ingresos e incorporar al sector privado nacional e internacional, bajo estrecho control del estado, para diversificar la generación de nuestros ingresos y hacerlo sin utilizar el poder para doblegar o controlar políticamente.


Capriles sabe que hay un importante porcentaje de venezolanos para quienes la prosperidad, ni siquiera eso, la atención de temas básicos (como agua, luz, electricidad, salud y seguridad) no están ni medianamente atendidos a pesar de que Chávez sacó del juego a sus viejos oponentes políticos y de que ha engordado al estado con una importante parte del capitalismo venezolano.


Después de 14 años de gobierno con poderes absolutos, después de que ha contado con los más altos ingresos de la historia y de que es el principal responsable de todos los servicios públicos del país es Chávez, Capriles intentará hacer que la gente común y corriente se pregunte por qué:


Mueren 50 venezolanos a manos del hampa todos los días y eso no sucede en otros países (capitalistas o no), 
La inflación promedia 25% en los últimos 10 años y en el resto de la región está por debajo de 10%
Funciona tan mal nuestro sistema de salud
Hay más de 1 millón de venezolanos que no tienen trabajo y 6 millones de autónomos o informales no tienen seguridad social
El servicio eléctrico se interrumpe con frecuencia alarmante en la mayoría de las ciudades y pueblos del país
Las autopistas y carreteras son una colección de huecos, derrumbes y fallas de borde y los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte
El transporte público es una pesadilla con 50 años de atraso


En fin, que Capriles nos ofrece manejar mejor el estado con el foco en los más pobres, mientras desmonta la guerra hacia lo privado y, por el contrario, convoca todas las iniciativas que permitan aumentar el empleo y la diversificación de nuestros ingresos. Deliberadamente, ofrece todo esto sin necesidad de que demostremos filiciación política con su causa.


Una parte del país se ha acostumbrado a las maneras de Chávez y otra parte no. Una parte siente que ha mejorado y otra no. Algunos piensan que es más fácil ser chavista que ser capaz, o ser profesional, o ser empresario responsable.


¿Cuán conforme está el venezolano con su presente? ¿Cuánto más de lo que tiene hoy aspirapara si mismo y para su familia en el futuro?


Esto lo sabremos en menos de 100 días.