lunes, 22 de agosto de 2011

Petróleo venezolano: ¿a dónde vamos?

Por varias décadas, la economía venezolana ha estado asociada con el negocio petrolero. Esto quiere decir, que el estado se ha acostumbrado a contar con un ingreso anual o una renta más o menos fija (y en muchos  años considerable), que le distrae de trabajar para incentivar el desarrollo de otras fuentes de ingresos.

Si uno compara lo que Venezuela es capaz de “recibir” anualmente como fruto de la venta de crudo con lo que representaría la venta de café, cacao, plátano, vino u otra materia prima agrícola, inmediatamente expresaría: “es que no vale la pena cambiar”.

Seguramente es cierto. Nos ha tocado la “suerte” de ser un país que ocupa un territorio que, entre otras dotes, entierra las reservas más cuantiosas de petróleo del planeta. En este sentido, el petróleo es una ventaja competitiva mundial que no podemos despreciar.

Ahora bien, siendo más o menos aceptado el pronóstico de que este negocio tiene aún por delante unas cuantas décadas de buenos precios, por el creciente consumo mundial y la progresiva e inevitable extinción de la oferta, es imperativo que se aumente la producción varias veces. Resulta ineludible acometer las inversiones y proyectos que  lleven al país a esos niveles que aumentaría los ingresos  disponibles, también, varias veces.

Hoy en día, Venezuela comercializa más o menos la misma cantidad de petróleo que hace 30 años y aunque los precios han subido, el valor de dólar ha caído y la población del país se ha duplicado. En consecuencia, ya los niveles actuales de producción y comercialización de petróleo resultan insuficientes para apalancar el desarrollo de la sociedad venezolana.


Hay dos maneras de enfrentar el reto de aumentar la producción. De manera orgullosa y tímida (como se ha venido haciendo) o de manera decidida y abierta.

Invertir en la expansión de nuestro negocio petrolero de manera decidida y abierta significa asociarse con las mejores empresas petroleras del mundo, nacionales y extranjeras, y delegar en éstas las exploración, producción y comercialización y, como estado, especializarse en la fiscalización y regulación de la actividad. PDVSA puede y debe ser un jugador más y, adicionalmente, su propiedad debe ser compartida con los ciudadanos de manera que la riqueza se traduzca en riqueza para todos los ciudadanos (con unas condiciones especiales).

Aceptar que el país es petrolero no debe significar que se rechaza la diversificación de sus fuentes de ingreso. En primer lugar, es de tontos despreciar el auto-abastecimiento de muchos de los productos y servicios que hoy se importan en este país. Dado el clima, suelos, mares y talentos con que cuenta este país, se debe trabajar para alcanzar niveles de producción de alimentos que atiendan las necesidades internas. Este objetivo es realmente una prioridad de seguridad nacional.

El país debe hacer un análisis para escoger qué otros sectores deben ser trabajados para acompañar al petróleo y para reemplazarlo posteriormente. Este análisis debe ser estratégico, de fortalezas/oportunidades y amenazas/debilidades, que le permita hacer las inversiones dónde deben ser hechas: otras fuentes de energía, software, servicios médicos, turismo, otras materias primas, otras industrias, etc.

En pocos meses, el venezolano estará expuesto a una alternativa de país. Los pre-candidatos de la oposición y posteriormente, el candidato único, confrontará el modelo que ofrece el socialismo chavista con otra visión. Analizar esta otra visión y compararla con lo que ha logrado el país en los últimos 60 años es la tarea de un ciudadano responsable. No basemos nuestra elección de futuro sólo en la simpatía o en la combatividad de un futuro presidente. Llegan los tiempos de dejar de discutir estupideces y pensar cuál sociedad quiero ayudar a construir y en qué país quiero que mis hijos y mis nietos sean felices y prósperos.

lunes, 6 de junio de 2011

360 millones de suramericanos buscan "hombre fuerte"

Suramérica está formada por 12 países más la Guayana Francesa (una dependencia de Francia). Los 12 países son: Venezuela, Guyana, Surinam, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil. El continente se podría entender en 3 bloques. El Sur-este conformado por Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay. Los Andes, que une a Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia y las Guyanas, que engloban a Guyana, Surinam y la Guayana Francesa.

Totalizamos 360 millones de habitantes. Más o menos el 53%, unos 190 millones de brasileños, habla portugués. Unos 165 millones o el casi 47% de sus habitantes habla fundamentalmente español y el restante 0,4%, 1,4 millones, de Guyana, Surinam y la Guayana Francesa, hablan otros idiomas (Inglés, Holandés y Francés).

En este sub-continente, la pobreza es el día a día para más o menos el 45% de la población ó 160 millones de personas y, dentro de éstos, unos 70 millones viven en pobreza extrema. Es decir, los otros 200 millones de suramericanos no son pobres o están en las clases media trabajadora, media-alta y alta.

Chile, Argentina, Uruguay, Perú, Brasil, Venezuela, Ecuador y Colombia tienen un índice de desarrollo humano que se considera alto o son países en desarrollo, mientras que por su parte, Surinam, Bolivia, Paraguay y Guyana tiene un IDH medio, o son catalogados como países subdesarrollados.

El continente tiene 500 años de historia moderna después de las colonizaciones de España, Portugal, Francia u Holanda, iniciadas alrededor del año 1500 y que prácticamente acabaron con la historia, las culturas y el legado previo de Suramérica. En promedio, los actuales 12 países están celebrando 200 años de independencia. Es decir, de los 500 años de historia moderna, 300 años fueron colonias de explotación al servicio de reinos europeos. Luego de las guerras de independencia, a principios del siglo XIX, hubo una sucesión desordenada de gobiernos de caudillos que se arrebataban el poder unos a otros durante guerras civiles. Más recientemente, durante un poco más de la primera mitad del siglo XX, la mayoría de los gobiernos eran dictaduras y, en los últimos 40 ó 50 años, se ha ido dando paso a democracias. Es decir, el 90% de la historia de nuestros países, ha estado signada por gobiernos fuertes, de actuación inconsulta y que sometían a las mayorías a la voluntad y decisiones de una persona y su entorno inmediato.

Por regla general, han sido países agrícolas y luego, algunos de ellos, son países fundamentalmente mineros. En general, a la región se le reconoce como proveedor de materias primas para otras economías, con altas reservas energéticas y de mucha bio-diversidad. De modo más o menos uniforme, las sociedades suramericanas se proclaman como tierras ricas de gente pobre y hay un sentido generalizado de despojo y exclusión de pobres a manos de poderosos.

En los años recientes, algunos países se han ido organizando y han estado logrando avances substanciales en sus economías y en la re-estructuración de sus sociedades. Chile, es el país que más cerca está de alcanzar el desarrollo. Otros países, como Perú, Brasil y Colombia, han aprovechado el crecimiento mundial generado por el despertar de China e India y han logrado un desempeño sobresaliente en la última década y están teniendo importantes avances en reducción de la pobreza y estabilización macroeconómica. 


Aún así, el sentimiento de despojo sigue estando muy presente entre la población y la tradición del “hombre fuerte” sigue siendo una realidad que ha ayudado a que varios ex militares se hagan presidentes y a que la población se mantenga en la búsqueda incesante y guste de elegir salvadores todopoderosos.

domingo, 15 de mayo de 2011

Internet, Facebook, Twitter, webs, inflación, bancos… Venezuela en cifras

Aprovechando el beneficio colateral que como bitácora tiene este blog, he querido dejar esta entrada para guardar algunas cifras venezolanas asociadas con tecnologías de la información y demografía, economía y otros temas que se han publicado recientemente en el país y que puedan ser consultadas más adelante.

En primer lugar, el número de usuarios de Internet en Venezuela supera los 10,4 millones de personas, un 12% más que hace 1 año y eso indica que más del 36% de la población, que se estima cercana a los 30 millones de habitantes, tiene acceso a la web. Se estima que ya hay 2 millones de cuentas de Twitter en el país y, en cuanto a Facebook, más de 6 millones de sus 600 millones de cuentas (1) son de Venezuela. Los twitteros o las cuentas más célebres de Venezuela por tener mayores redes de seguidores son:

@chavezcandanga con 1.491.300,
@ montanertwiter con 1.002.000,
@globovision con 738.000,
@Luis Chataing con 605.000,
@tusabiasque con 540.000 y
@OscarDLeon con 481.000.

Por su parte, las 5 páginas web con más visitas en la actualidad son:
Facebook,
Google,
YouTube,
Windows Live y
Blogger(2)

Y las 5 páginas venezolanas más vistas son:
Noticas24,
Banco Mercantil,
El Universal,
Banesco y
La Patilla

La inflación anualizada durante los últimos 12 meses promedia 28,1% (3), aunque el pasado mes de abril de 2011, este indicador registró un retroceso hasta 22,4%.

Los 5 bancos con mayores activos al cierre del mes de Marzo de 2011 son: Venezuela, Bicentenario, Banesco, Provincial y Mercantil. (4)

Dicen que las lechugas están como en 8 y medio el kilo y hace un año, estaban en 8.

(1)    En abril de 2009, Facebook anunciaba que había llegado a 200 millones de usuarios
(2)    Las páginas web más vistas en Venezuela en agosto de 2008 fueron: Google, Windows Live, YouTube, Facebook y MSN
(3)    La inflación anualizada en agosto de 2008 fue de 33,5%
(4)    El 2008 cerró con el siguiente orden: Banesco, Mercantil, Provincial, Venezuela y Occidental de Descuento

Las fuentes consultadas: www.eluniversal.com, www.alexa.com, www.facebook.com, www.twitter.com,  www.bcv.gob.ve y qrraz.blogspot.com

sábado, 7 de mayo de 2011

¿Con quién estás tú camarada?

Como lo ha dicho Teodoro Petkoff*, Venezuela está viviendo un año que tiene más de 12 meses, porque arrancó en enero de 2011 y durará hasta las próximas elecciones presidenciales, en algún momento del próximo año.

Como ha sido costumbre desde hace varias décadas, vivimos una gran polarización política y, en consecuencia, es fácil anticipar que seguirán confrontándose “los revolucionarios” y “la oposición”. Los primeros defenderán su visión anti-capitalista y harán su máximo esfuerzo por etiquetar toda oposición como capitalismo podrido, salvaje y al servicio de los ricos y de los Estados Unidos de Norteamérica.

Lo cierto del caso es que la aspiración básica de la inmensa mayoría de venezolanos es mejorar decididamente el desempeño que ha tenido el país durante los últimos 30 años, porque lo que hemos logrado desde 1980, en realidad, apesta.

No somos el último país de la fila pero eso no nos puede consolar. Venezuela tiene que apuntar a estar entre los 3 ó 4 primeros países del continente americano dentro de 30 años y no sólo en mediciones abstractas como PIB.

Aunque no todo lo que ha pasado en el país en los últimos 30 años debe botarse a la basura, estamos reprobados en áreas tan vitales como:

.- salud, vivienda, educación y servicios públicos,
.- estabilidad y poder de la moneda,
.- empleo formal, ahorro, seguridad social, personal y jurídica,  
.- diversificación de la producción nacional y auto-suficiencia,
.- diversificación de las exportaciones,
.- innovación, tecnología e industrias,
.- transparencia, probidad, orden, limpieza y civismo,

Sin ánimos de alimentar la polarización electoral, sino todo lo contrario, pienso que es indispensable observar y reconocer que tanto con el actual modelo (que ya acumula más de 12 años de práctica) como con la gestión de los 5 gobiernos previos, no se ha logrado que al menos un 80% de los venezolanos estén habilitados para crecer y progresar con prosperidad y autosuficiencia.

Se impone entonces un relanzamiento de la visión y misión de la sociedad venezolana y una revisión de nuestros valores, porque todos los responsables de lo mal que nos ha ido somos venezolanos antes que ser de izquierda, de centro o de derecha y, en consecuencia, el diagnóstico de los problemas, mil veces escrito, nos permite afirmar que más allá de la orientación ideológica del gobierno de turno, lo que sucede es que nuestro planteamiento estratégico como país está haciendo aguas.

La corrupción, la poca planificación, la falta de continuidad, el afán por una recompensa inmediata, el egoísmo y la falta de sentido de pertenencia, son algunos de los malos principios que nos han acompañado desde hace décadas.


Venezuela necesita volver a soñar con urgencia, a ponerse metas importantes y, sin perder su idiosincrasia, a hacer los máximos esfuerzos por sembrar y reafirmar los valores básicos que están presentes en otras sociedades que ya están en el camino correcto de libertad y de solvencia para que la mayoría de sus ciudadanos alcancen la mayor suma de felicidad posible.

* Teodoro Petkoff, analista político y editor del periódico Tal Cual 

viernes, 6 de mayo de 2011

¿Futuro verde o futuro negro?

Durante la última década o incluso desde antes, se ha hecho más común hablar de lo verde: de calentamiento global, de ecología o de la preservación del medio ambiente.


De acuerdo con los defensores más comprometidos con esta causa la sobre-explotación de los recursos nos está acercando al agotamiento del actual modelo de vida humana y, por consiguiente, nuestra manera de consumir y de interactuar con nuestro medio ambiente son ridículamente suicidas.

En pocas palabras, si la humanidad no consigue pronto formas verdes de vivir, el porvenir de nuestros hijos y nietos están amenazados ya que  tenemos rato trabajando en su exterminación.

En mi opinión, la gente común y corriente que nos hacemos eco de este mensaje sentimos que la responsabilidad principal es de otros: de la ONU, de los gobiernos, de las grandes empresas, de intereses económicos ocultos, conspiradores y malignos, en fin, de abstractos que tienen nombre pero a los que en general no se les puede exigir u oír con facilidad.
Pareciera que a muchos se nos calma el sentimiento de culpa reusando el papel de la oficina por ambas caras, cerrando el grifo mientras nos cepillamos o desconectando el cargador del teléfono móvil cuando la batería ya se cargó pero si en los próximos 10 años la población mundial lograse reducir el efecto de su consumo en un 20% sólo habremos dejado de empeorar la situación actual porque durante esos 10 años la población habrá crecido más o menos ese mismo 20%.

Ahora bien, seguramente eso está bien como primer paso. Debemos evitar que el deterioro de La Tierra se acelere mientras seguimos buscando y encontrado formas verdes para continuar viviendo sin extinguirnos.

Conseguir este balance pasará por encontrar maneras totalmente distintas de alimentarnos, de transportarnos, de trabajar y de disfrutar. Aún no logro imaginar del todo esas nuevas formas pero, desde todo punto de vista, tienen que ser mejores que las actuales. No concibo el hombre regresando a rutinas de vida medieval, sin viajar, sembrando su propia comida en comunas, usando pañales de tela o sin internet. Lo imagino si, encontrando nuevas energías, materiales, productos y tecnologías que nos permitan seguir evolucionando sin poner en duda nuestro futuro.

Despido esta reflexión invitándonos a que plantemos un árbol cada año, a reducir nuestro consumo personal de agua y de energía, a minimizar el consumo de productos exóticos que hay que transportar desde el otro lado del planeta y a disminuir los desechos que generamos. Los consejos de cómo hacerlo abundan en todos lados.

Leamos y hablemos más de estos temas y exijamos a quienes quieren gobernar nuestras comunidades a que nos hablen y actúen coherentemente sobre una vida más verde, sobre calentamiento global, sobre ecología y preservación del medio ambiente o como leí en estos días, apoyemos a quienes hablen menos de las próximas elecciones y más de las próximas generaciones.

domingo, 1 de mayo de 2011

Australia, ¿el sitio para comenzar desde cero?

Australia nos debería parecer “el destino” a aquellos que alguna vez nos toca decir que nos provoca dejar atrás los problemas y la rutina e irnos “bien lejos”, definitivamente, porque está más o menos a 16 mil kilómetros de Miami, de Madrid y de Caracas.


Australia, un país desarrollado que ocupa la mayor parte de Oceanía, es el sexto más grande del mundo con más de 7,7 millones de kilómetros cuadrados ( un poco más pequeña que los Estados Unidos), está en el hemisferio sur (más o menos en la posición que va desde la mitad sur de Brasil a  la mitad norte de Argentina).




En este momento su población es de un poco más de 22 millones de habitantes que ocupan sólo el 3 ó 4% de las costas del territorio (hacia el centro está despoblado). Por número de habitantes se le podría comparar con el estado de Nueva York, sin embargo, este estado cabe más de 50 veces en las tierras de Australia.


Hoy día, la población australiana es principalmente descendiente de británicos e irlandeses, de allí que la lengua oficial sea el inglés (aunque con su acento característico y palabras y expresiones propias). El 5% de los australianos son aborígenes que se dice ocupan este continente desde hace más de 50 mil años, siendo la raza humana con el historial cultural más longevo del planeta. En el último siglo, la población de Australia ha crecido por inmigración. Destacan los chinos, los vietnamitas y japoneses.

Algunos datos de Australia

En una región del país han construido una cerca de 5.500 kilómetros de largo para mantener el ganado (de un lado) a resguardo de los dingos o perros salvajes (del otro).

Australia es una monarquía federal constitucional. Es decir, es una democracia parlamentaria desde 1901 pero que se mantiene bajo el reinado de Isabel II. Esta democracia es pionera  del voto secreto y del de las mujeres (1895). Los períodos son de 3 años aunque la duración promedio es de 2 años y medio. El estado y el gobierno están bastante separados. Los funcionarios son profesionales seleccionados y mantenidos en sus cargos por formación, experiencia y capacidad y no por su simpatía con el gobierno de turno.

La producción agrícola y ganadera es muy importante para el mundo. Desde Australia se exporta cebada, sorgo, avena, trigo, lana, carne, pesca, madera, tabaco y algodón en cantidades muy importantes.

La marca-país Australia ha resultado número 1 varias veces durante la última década.

La explotación de minerales es muy importante y ha sido uno de los atractivos que desde 1850 ha atraído la inmigración.

Los vehículos circulan por la izquierda.

Es uno de los países más seguros y con las ciudades más limpias del mundo. Prácticamente no existe analfabetismo y el promedio de edad es muy cercano a los 80 años.



Los deportes más populares son el futbol australiano, el rugby, el tenis, el automovilismo, el hipismo, el boxeo y el golf.



Algunos australianos famosos o muy conocidos incluyen a los actores Nicole Kidman, Russel Crowe, Mel Gibson, Hugh Jackman, Heath ledger, el ecologista y celebridad televisiva Steve Irwin, la cantante Kylie Minogue, el magnate dueño de medios (FOX, The Times, The Sun, etc.) Rupert Murdoch, el piloto de fórmula uno Mark Webber


Se estima que en Australia hay unos 100 millones de ovejas, unos 25 millones de canguros y unos 500 mil de camellos salvajes.





Hacen faltan muchas, muchas líneas más para seguir hablando de Australia pero sólo quería hacer una breve investigación y compartirla.

Bienvenidos tus comentarios sobre este lejano pero atractivo destino. Si vives allá o has ido de visita, sería excelente nos cuentes algo de tu experiencia que sin duda será mucho más rica que esta breve recopilación.

lunes, 25 de abril de 2011

Ajustes al salario mínimo de Venezuela de 1999 a 2011

Los ajustes del salario mínimo que por decreto se han realizado en los últimos 12 años, buscan proteger este indicador de la inflación de precios de Venezuela. Con estos ajustes  y otras políticas de subsidios, se ha logrado un leve crecimiento de los ingresos reales del venezolano.
Estos ajustes anuales forman parte de las estrategias asociadas con el modelo de economía planificada de Venezuela y tienen un impacto directo sobre poco más del 21% de la población económicamente activa del país pero también son un marcador para el ajuste del resto de los salarios.
El salario mínimo es muy importante porque a partir de su valor, varias leyes y decretos obligan a recalcular otra serie de beneficios y costos laborales, como los aportes personales y patronales a la seguridad social, el monto de pensiones y jubilaciones y los topes legales de inamovilidad laboral, entre otros.
En enero de 1999, el salario mínimo era de Bs. 100 (*) y a partir de mayo de 2011, será de Bs. 1.400. Es decir, el salario mínimo se habrá multiplicado por 14 en 12 años.
El poder internacional de compra del Bolívar ha pasado de Bs. 0,57 por US dólar en 1999 a Bs. 6,85 (**) en la actualidad. Es decir, la relación Bs./US$ se ha multiplicado por 12.
Por su parte, el índice de precios desde enero de 1999 hasta abril de 2011, ha crecido  1.000%, es decir, que los precios están multiplicados por 11 con respecto a 1999.
 
En consecuencia, un salario mínimo en 1999 compraba 175 dólares y en mayo comprará 204. Si la economía mundial acumula una inflación cercana a 35% en el mismo periodo, lo que se compraba con 175 dólares en 1999, se compra con 235 dólares hoy en día. El poder adquisitivo del salario mínimo en dólares ha perdido 13%.
Revisando la inflación, lo que se compraba en 1999 con un salario mínimo (considerando la inflación mundial), costará en Mayo Bs. 1.474 y, en consecuencia, el nuevo salario mínimo permite comprar un 5% menos que hace 12 años.
Ahora bien, considerando los cambios de precios, la inflación mundial, el nivel de las exportaciones y el crecimiento poblacional de Venezuela, las exportaciones petroleras de Venezuela generan 2,4 (***) veces más ingresos por habitante de lo que producían en 1999.
En consecuencia, a pesar de 12 ajustes de salario mínimo, el poder adquisitivo del venezolano ha caído entre 5 y 13% mientras que los ingresos petroleros del país son más del doble de lo que eran en 1999.
Para el trabajador de más bajos ingresos se han añadido algunas compensaciones que sumadas a los ajustes del salario mínimo, en balance, deben haber generado una pequeña mejora en el poder adquisitivo, sin embargo, el balance general de los últimos 12 años no permite afirmar que las políticas de economía planificada estén teniendo o vayan a tener un contundente impacto en el ascenso social del venezolano en comparación con lo que ha sucedido con otras economías emergentes del mundo en el mismo periodo de tiempo.
El actual gobierno de Venezuela ha hecho y hace un gran esfuerzo por hacer crecer el número de beneficiarios directos de las políticas distributivas del estado, incorporando a millones de personas. Esto se ha traducido en una población, aunque pobre, con más capacidad de compra y consumo que la de 1999. Esta mejora debería estar permitiendo el  crecimiento de la economía privada y eso debería estar generando riqueza.
Sin embargo, desde 2001, la desconfianza que se tienen el sector público y buena parte del sector privado de Venezuela no ha permitido traducir esa oportunidad en un mayor parque industrial o en inversiones privadas nacionales, que ayudarían a generar una riqueza adicional a la renta petrolera y que, en mi opinión, es la mejor manera de crear un futuro más próspero y seguro para cualquier economía . En consecuencia, la economía se ha volcado hacia las importaciones, desviando recursos que deberían estar enfocados en aumentar la capacidad productiva y exportadora de Venezuela, hacia una estrctura de compras internacionales de todo tipo de bienes y productos.
(*) Este monto ha sido convertido a Bs. fuertes dividiendo por 1.000
(**) Dada la complejidad de convertir libremente Bolívares en US dólares , la demanda de dólares no cubierta y los tipos de cambio vigentes para importaciones (Bs. 4,30 y Bs. 5,30),  se ha estimado que Bs. 6,75 por US dólar es una valoración para fines de este análisis en un entorno internacional y sin sugerir un cambio real distinto a lo establecido por las leyes de Venezuela
(***) Estimado

jueves, 21 de abril de 2011

¿Maltrato al emigrante venezolano?

A raíz de una fuerte polémica transmitida en una televisora canaria, entre el presentador canario de un programa y sus acompañantes canarios, por un lado, y un empresario venezolano-canario, representando la Unión Canario Venezolana por el otro, me he quedado pensando en las causas y consecuencias de la inmigración venezolana, lo que me ha llevado a volver a publicar una reflexión en este blog.
En el referido programa, discutían y se replicaban dos
posiciones: la del presentador, supuestamente en nombre de los “canarios” que
nunca emigraron de las islas y la de los retornados desde Venezuela.
Los “canarios” dicen estar indignados porque los beneficios que
reciben los retornados les colocan en una mejor posición que la de los mismos
canarios y porque los retornados exudan una prepotencia inaguantable. Pos su
parte, los retornados dicen estar ofendidos por las actitudes xenofóbicas de
este señor y porque no son responsables de los eventuales beneficios que
estarían recibiendo del gobierno canario (sin reconocer tales beneficios).
Lo cierto del caso es que el reclamo del representante de
los retornados era que nadie en nombre de los canarios podía generar una
reacción de odio hacia un colectivo generalizando algunas actitudes o
situaciones supuestas y que era indebido utilizar una importante
posición en un medio de comunicación como la TV, para imponer posiciones
personales que podrían estar generando odios y desventajas para una parte de la sociedad.
Mientras oía los planteamientos de ambas posiciones (y siendo venezolano y también hijo de emigrantes españoles), encontraba verdades en ambos lados. Sin embargo, en aras de la convivencia pacífica y legal entre canarios y retornados, debo concluir que la posición personal de este señor
presentador, aunque seguramente válida para él, es absolutamente inadecuada, inoportuna e inaceptable porque no se encontraba discutiendo de manera personal en un entorno privado y entre amigos, sino en un medio masivo de televisión y eso conlleva una dosis de responsabilidad muy superior a la que él demostró en su programa.
Puedo aceptar que la prepotencia de una parte de un colectivo de emigrantes venezolanos resulte desagradable (sin que ello sea un delito). No es la primera vez que lo escucho. Pareciera que muchos de los venezolanos que desde hace algo más de 10 años han decidido emigrar a otros países son efectivamente percibidos por muchos de sus nuevos vecinos como inmigrantes poco humildes, por llamarlo de una manera elegante y discreta.
Ahora bien, creo que los venezolanos y, en general, cualquier ciudadano del mundo, sea cual sea su nacionalidad, que legalmente haya decidido residenciarse en otro país, debe contar con el respeto y la consideración de los ciudadanos del país anfitrión. Y así mismo reconozco que cualquier
emigrante debe aprender a vivir de acuerdo con la cultura y las realidades del país que ha seleccionado como su siguiente destino y tratar, de la mejor manera, de compartir sus propias costumbres, tradiciones y cultura, como una contribución enriquecedora y no invasiva.
Sólo por ejemplificar mi último punto debo reseñar que en estos días el gobierno francés ha prohibido, por razones de seguridad, que las mujeres musulmanas que viven en Francia, circulen en la vía pública cubiertas como lo acostumbran y estoy de acuerdo con la posición francesa aunque respete la cultura musulmana.
Para concluir y luego de rechazar la posición, en mi opinión irresponsable, del señor presentador de esta televisora regional, también me he quedado reflexionando de lo mal ciudadano que se suele ser en Venezuela. Y eso me hace pensar en cuánto más difícil nos debe ser el adaptarnos a cultura ciudadanas más “normales”.
La realidad venezolana de los últimos 50 años ha generado un grupo importante de seres humanos muy valiosos, con talento, actitudes y aptitudes para el trabajo y la empresa que, en general son reconocidos por extraños como superiores a la media pero también ha generado un grupo
importante de ciudadanos con algunos valores deformados a quienes les resulta,
al menos incómodo, respetar la autoridad, las leyes, el orden, los horarios, la limpieza pública y, en general, los normales deberes ciudadanos.
Por último, invitaría a este señor presentador, como lo hizo el representante de la Unión Canario Venezolana, a que él y todos los que lo necesiten, exijan explicaciones a sus autoridades y que  no se enfilen contra los retornados venezolanos. En la discusión se dejó colar que la posición del gobierno canario obedecía a conveniencias de índole político pero nunca se mencionó la imperiosa
necesidad de España y de Europa, de hacer crecer su población por la vía de los retornados y la inmigración selectiva, como una garantía de crecimiento sano de sus economías y, por consiguiente, de los sistemas de impuestos y de seguridad social de esas sociedades que no están logrando crecer de manera natural al ritmo necesario para mantener sus niveles de desarrollo.
Te agradezco me dejes tu opinión para enriquecer esta reflexión.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Inflación anualizada en la Venezuela de 2010

Una vez más escribo haciéndole seguimiento a la inflación que padece la economía en Venezuela, cuando al cierre del mes de Octubre de 2010, ha marcado 27,4% para los últimos 12 meses (de noviembre de 2009 a octubre de 2010).

Si revisamos este indicador durante los últimos 2 años, nos encontramos con un mínimo de 24,5% en enero de este año y un máximo de 31,3% en mayo de 2010 y como muestra la gráfica, la inflación ha estado fluctuando en torno al 28% a lo largo de los pasados 24 meses.


Hay dos cosas que me llaman la atención. La primera, es que a pesar de que a comienzos de este 2010 el tipo de cambio recibió un ajuste de 100%, el comportamiento de la inflación fue prácticamente el mismo del año pasado. Esto pareciera decir que, definitivamente, los precios no tienen como referencia el tipo de cambio oficial. La otra reflexión automática es que,  en contra de toda teoría, a pesar de que durante estos 2 años la economía ha estado cayendo de manera consistente, los precios siguen acelerados (al caer el consumo, deberían caer los precios si se mantuviese la oferta).

Lo que sin duda es una realidad de nuestra pobre economía es que la oferta ha sido, es y seguirá siendo insuficiente y los precios seguirán su ritmo alcista. Venezuela no produce lo suficiente y eso lo percibimos todos los días en los que hacemos molestas colas para comprar cualquier producto en cualquier tipo establecimiento. En Venezuela no ha suficientes supermercados, farmacias, puestos de perros calientes o periódicos, clínicas, panaderías o talleres mecánicos. Resulta toda una paradoja que a pesar de todos los pobres indicadores, casi cualquier ramo empresarial ofrece espacio para nuevos emprendimientos y de allí que esta economía siga siendo de oportunidades a pesar de los marcados riesgos.

Llevamos ya un par de años con decrecimiento y con alta inflación y, en los dos años, los ajustes de salarios e ingresos han estado por debajo de esta inflación, haciéndonos perder calidad de vida a todos los venezolanos y sobre todo a los que viven con menores ingresos. Con buenos precios petroleros y con un IVA en 12% (que estuvo en 9%), la economía no levanta pero tampoco termina de caer y se vive en una especie de maldición.

Hay quienes objetan la inflación oficial y acusan que la real es mucho mayor a los índices publicados y yo siempre respondo que nuestro sistema de medición siempre ha sido muy profesional y riguroso y mide cada mes los precios de 400.000 productos y servicios en 28.000 establecimientos a nivel nacional pero que vivimos tiempos en los que el café, la leche y la carne no cambian fácilmente de precios, pero la pasta de dientes, los vehículos o un par de zapatos, pueden estar cambiando de precio 3 ó 4 veces año y al lado de cada producto controlado, hay 4 productos que de manera cruzada están subsidiando esos precios controlados. El promedio de todo es lo que se publica mes a mes y que anda en torno a 28%.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Minuto 16

A pesar de ser un tipo bastante feliz, ocupado y optimista (así me siento), son muchas las veces que me pongo a dudar sobre si seguir mis planes en Venezuela o tomar el ejemplo de tantos amigos inteligentes, usar mi herencia europea e irme por nuevos proyectos a nuevos o viejos destinos. Un cambio de rumbo de este calibre, finalmente, sólo me distrae por 15 minutos seguidos y al minuto 16 ya me encuentro de nuevo en Caracas, revisando nuevas ideas o los objetivos más inmediatos, evaluando un nuevo proyecto, analizando los cambios del mercado o planificando cómo minimizar los riesgos de mi plan Vinotinto.

Así he vivido más de 15 años y aunque hay eventos casi diarios que me empujan a los 15 minutos europeos, por ahora, siempre llega ese minuto 16 con el aroma de un café de los Andes, el sabor del queso telita y la energía, el color y el calor de playa Corrales, de Arapo o de Pedro González.

Como creo que nos pasa a todos, con mucha frecuencia me encuentro justificando una y otra vez mis decisiones más importantes y buscando y lo que es mejor, encontrando las razones a lo que muchos de los amigos de afuera consideran una peligrosa terquedad: vivir en Caracas.

No puedo negar que hay sucesos de sucesos que me dejan sin muchos argumentos, sin embargo, no es menos cierto que estoy comenzando a ver prosperar una cantidad de cosechas que van cambiando las perspectivas de futuro de mi tierra. Como escribía en un tweet ayer, por sentirnos acorralados por esta guerra que vivimos no estamos escuchando la infinidad de melodías con que suenan tantos emprendimientos, orquestando una revolución cultural que está comenzando a vivir en Caracas y en Venezuela y que no tiene el color del tomate maduro.

Este año he comenzado a ver, escuchar y sentir (y cada día con más fuerza), un sinfín de cuentos de vida que son como una niebla creativa que ha empezado a perfumar nuestras calles, plazas, teatros, salones, casas y oficinas.

Desde Dudamel y todos sus amigos, pasando por cuartetos criollos, grupos de neo-folclor, Dj´s,  bandas de todos los géneros (rock, pop-rock, ska, reggae, etc.), decenas de excelentes micros y programas de radio con presentadores y periodistas de alto calibre, múltiples obras de teatro y algunos musicales están copando, a cada hora cada día, todos los teatros o salas disponibles (las tradicionales, algunas nuevas y hasta las de viejos colegios católicos de Caracas), varias nuevas películas de cine (premiadas en América y en Europa), más y más libros de autores venezolanos y ferias de todo tipo: del libro, de tecnología, de arte, de curiosidades, de vino, de música, de gastronomía, de jóvenes diseñadores, de muebles, de antigüedades, de orquídeas, de twitteros, etc.

La movida pasa también por la aparición de no menos de 10 revistas de moda, cultura, entretenimiento, historia, decoración, farándula, chismes, salud, deporte, política y sigue con presentaciones y espectáculos en vivo en múltiples bares y restaurantes de toda Caracas, shows de comediantes (solos o en grupo), monólogos, motivadores e inspiradores, astrólogos, cine al aire libre en calles y jardines y nuevos medios web como La Patilla o RunRun.

También, como el resto del mundo, vivimos un despertar de lo verde: asociaciones, ideas y proyectos de reciclaje y de conservación, jornadas de reforestación, micros en TV y cultivadores de comida orgánica. Quesos de cabra, paté, chocolates, tomates, hierbas, quesos madurados y frescos, pimentones injertados con berenjenas y más, mucho más. Brillan a diario los cocineros, unos adolescentes y otros consagrados. Encontramos escuelas de cocina por doquier y sitios y más sitios nuevos de comida, de té, de vino, de café y paro de contar.

La onda sigue, o mejor dicho, hace años que comenzó, con franquicias venezolanas de todo tipo y de todos los ramos. En esta Venezuela que tan destruida creemos, se estrenan varios nuevos centros comerciales por año en cada ciudad importante. Qué decir de las carreras y caminatas: en los últimos 5 meses, casi todos los sábados y domingos tenemos caminatas o carreras cortas con asistencias de 1.000 o más  personas a cada una: Nike, Locatel, Plumrose, Farmatodo, Gatorade, Caracas Rock, Sambil, de mascotas, de la familia y decenas de igual número de ONGs. En fin, el deporte y la salud han tomado nuestras calles y plazas.

Y hablando de salud y de belleza, han proliferado clínicas y spas en todo el país y hasta se está desarrollando el turismo asociado con tratamientos estéticos y de belleza (por ejemplo, en  Margarita). ¿Turismo en Venezuela? Ajá. Ahora encuentras cientos de posadas o casas de relax en todo el país, desde los sencillos bed&breakfast hasta casonas de lujo con todas las comodidades en el medio de una selva tropical, una playa perdida o una húmeda montaña.

No te quiero aburrir pero pudiera seguir escribiendo muchos más párrafos haciendo el recuento de todas esas nuevas actividades y emprendimientos que hablan de un país que renace con terquedad en el mismo momento en que está agonizando. Sólo en radio se escuchan tres o cuatro programas diarios destinados a dar a conocer estas iniciativas.

Por supuesto que no critico a los amigos y familiares que han usando el pasaporte para cambiar de domicilio porque también podría llenar páginas con las razones que los empujaron a emigrar y que siguen aquí, sin embargo, hago esta reseña positiva porque siento que esta nueva Venezuela terminará expropiando todas estas anarquías que nos han estado volviendo locos en los años recién pasados.

Mientras Venezuela se sigue reinventando a pesar de tener todo en su contra, espero que pronto mis 15 minutos de crisis los dedique a planificar  vacaciones en España, en Estados Unidos, en Costa Rica y Puerto Rico, en Suiza, en Panamá o en Australia, en Canadá, México o Argentina, en Chile, en Francia, en Brasil, en Portugal o en Colombia. En fin, en todos esos extraordinarios destinos donde se que se extraña el queso telita, las tajadas, el ají dulce, las hallacas o una cerveza bien fría a la orilla de la playa.