Mostrando entradas con la etiqueta banco de venezuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta banco de venezuela. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de octubre de 2009

La banca venezolana


Todo el 2009 ha sido y sigue siendo un año de mucho movimiento para la banca venezolana. No ha sido muy diferente en el resto del mundo pero por razones bien distintas.


En un reacomodo que parece no tener fin, hemos sido testigos de como cambian de mano muchos bancos y, no conformes con las realidades concretas, los rumores andan desatados.


El caso más emblemático y sonado es el del Banco de Venezuela, que pasó de manos del Grupo Santander al estado venezolano, pero tambián cambiaron de dueños: Mi Casa, Standford, Central, Bancoro, Bolívar, Banpro, Confederado, Canarias y se dice que más recientemente, el Nacional de Crédito. En muchos casos, las transacciones han incluido también las empresas de seguros y otras asociadas. No estoy muy seguro pero creo que también hubo cambio de propietarios en Banorte y otras instituciones más pequeñas. En la mayoría de los casos, los nuevos propietarios son banqueros medianos y pequeños que han estado creciendo.


Por el lado de la fusiones, la de BOD y Corpbanca se materializó en concreto con la desaparición de Corpbanca y aunque aún falta el cambio de marca a nivel de algunas agencias, el anuncio oficial ya se hizo.


Concretamente me llegan dos familias de rumores. Una tiene que ver con que el estado anda detrás de otro banco de los grandes (y se mencionan a Banesco y al Provincial) y, la otra, que el destino final de la banca venezolana es la estatización total (nada extraño para el modelo socialista que avanza en Venezuela). Pero en fin, son sólo rumores.


Despido esta entrada detallándoles el ranking bancario venezolano, según la utilidad registrada, al 31 de Agosto: 1) Provincial, 2) Venezuela, 3) Mercantil, 4) BOD, 5) Banesco, 6) Exterior, 7)Bancoex, 8) Venezolano de Crédito, 9) Corpbanca y 10) Citibank.


sábado, 2 de agosto de 2008

¿A qué jugamos?


Mientras el precio promedio del barril de petróleo venezolano ha crecido significativamente en los últimos años: de 40 y poco, a más de 60 y por encima de 100 US$ en este momento:

  • la inflación anualizada está por encima de 30%,
  • la inversión privada nacional e internacional desapareciendo,
  • el empleo formal estancado,
  • la deuda pública inexplicablemente alta
  • la inseguridad desbordada haciendo de nuestro país la locación perfecta para las más sangrientas películas de horror (asesinatos múltiples, secuestros expresos o prolongados, robos de vehículos, atracos, cadáveres abandonados en los montes y ya paro de nombrar barbaridades),
  • la construcción de vivienda sin siquiera medio acercarse al ritmo necesario para garantizar este derecho básico,
  • la disponibilidad de alimentos comprometida (una semana hay carne pero no hay café, luego hay café pero falta la leche, luego no hay azúcar, etc.)
  • la suciedad de todas nuestras ciudades es la norma
  • el deterioro de la vías ya hace pensar que no hay autopistas y carreteras sino caminos

En fin, un terrible panorama que atenta cada minuto contra la calidad y esperanza de vida del venezolano común y corriente.

Mientras todo esto es lo que vivimos todos los venezolanos, la estrategia política y económica de nuestro gobierno es utilizar los recursos públicos (de todos los venezolanos) para jugar Monopolio. Estamos jugando con todo y sembrando las bases de un desastre económico como ya lo han mostrado parecidos errores del pasado acá y en muchos otros países.

El gobierno lanza los dados y avanza:

  • haciendas, "las compro",
  • petroleras transnacionales, "las compro",
  • un canal de TV, "lo compro" (y cierro otro)
  • la compañía de telecomunicaciones más grande, "la compro",
  • la de electricidad de la capital, "la compro",
  • varios frigoríficos, "los compro",
  • varias cementeras, "las compro",
  • la acerera más grande, "la compro",
  • el tercer banco que funciona muy bien, "lo compro"

Son miles de millones de dólares invertidos en empresas que en general funcionaban bien y estaban pagando impuestos y que luego de compradas por el estado no necesariamente están impactando el bienestar del ciudadano. Después de todas estas compras, como ya reseñé, seguimos sobreviviendo una altísima inflación, inseguridad, espacios públicos muy sucios, falta de viviendas, astronómicos alquileres, malas vías, insuficiente transporte público, baja oferta de productos básicos y pocas opciones de empleos interesantes.

Mientras todo esto sucede, no estamos haciendo las inversiones necesarias para aumentar nuestra producción de petróleo mientras el consumo interno de energía sigue creciendo y por ello nos lo veremos más negro el día en que el precio del barril baje de las nubes y sólo podamos seguir vendiendo la misma cantidad de barriles al día.
Es casi seguro que todas estas nuevas empresas compradas ya comenzaron a perder productividad y capacidad de autosostenerse, haciendo que nuestro estado sea cada vez más una "empresa" inviable que sacará el ya poco dinero de los bolsillos de todos, para balancearlas.

El gobierno de Venezuela juega Monopolio. Cuando la oposición se pone de acuerdo para lanzar los dados y juega, casi siempre cae en Casualidad y la tarjeta que siempre voltea la manda para la carcel sin pasar por "Go" y siquiera poder competir con equidad en las próximas elecciones regionales.

Será que ésta es la Venezuela que nos merecemos por la pobreza de nuestros valores y nuestra gris ciudadanía. Lamentable pero cierto.